Ayllón-Tardelancuende 7-1-12



 
 

Aquí te pillo aquí  te mato así se podría definir la convocatoria de ruta de nuestro amigo Pinajarro. De un día para otro, en cuestión de horas la maquinaria se pone en marcha y nos damos cita cuatro coches para hacer una rutilla por tierras sorianas.

La ruta parte de Ayllón. Nos encontramos con pistas rápidas y a pesar de que no ha llovido ni una gota en el último mes el piso (curiosamente) esta hidratado con ese típico barrillo arcilloso y de color rojizo típico de esta zona.

Estamos "disfrutando" de un largo enlace por carretera y nuestro amigo Isma que conoce bien la zona propone una alternativa más campera, sin dudarlo acometemos la propuesta y la verdad es que merece  la pena.

 La pista es de gravilla y el coche desliza en cuanto te pasas de velocidad en las curvas, para animar aun más el momento quito la electrónica del coche y disfruto del paseo a tope.

Alguien pregunta por la emisora si alguien no conoce las ruinas de Tiermes, yo desde luego no las conozco (parece ser que soy el único ignorante del grupo) y por tanto mis compañeros quieren poner remedio al asunto y allí nos encaminamos.

La ruinas son de lo más interesante. Parece ser que son celtiberas aunque luego fueron un asentamiento romano, posteriormente en época visigoda se edifico la iglesia románica de Santa María de Tiermes:

Le dedicamos un rato a la visita admirando el trabajo de sus antiguos moradores para excavar en la roca (por muy arenisca que sea) todas sus dependencias incluido un acueducto para abastecerles de agua. Unas cuanta fotos y continuamos ruta.

Para mas información sobre este asunto:   http://es.wikipedia.org/wiki/Tiermes

La pista se interna entre algunas zonas boscosas muy agradables, pero aun así siguen siendo pistas rápidas. Tenemos que cruzar el Duero pero no hay forma de encontrar por donde hacerlo, al final encontramos un precioso puente en una magnifica carretera.

Como las pistas en general han sido rápidas a las 3 de la tarde hemos terminado con la ruta que en principio debía durar hasta el atardecer.

Hemos intentado (infructuosamente) comprar pan por el camino pero no hay forma, de modo que con una chapata que trae Luís nos apañamos los cinco comensales, que desde luego no nos quedamos con hambre, afortunadamente llevamos "de lo de dentro" en abundancia.

Luisen e Isma después de comer abandonan pues tienen que estar pronto en Madrid.

Por nuestra parte decidimos volver a casa, en la medida de lo posible, haciendo sur por pistas. No tenemos ni puntos ni nada, solo seguiremos en la medida de lo posible los caminos que nos muestren los mapas.

Iniciamos el camino y bueno la cosa parece que está animada subidas y bajadas areneras se suceden con tan solo un pequeño problema, el sol empieza a bajar en el horizonte y nos da de pleno en los ojos, por lo que hay momentos en que las trazadas hay que adivinarlas. Las vías del tren nos dan algún problema para encontrar un lugar como Dios manda para pasarlas, pero lo conseguimos por un paso a nivel sin barrera.

Llegamos al Duero que como hizo por la mañana nos corta el paso damos muchas vueltas por qué no encontramos un puente para cruzarlo (vadearlo evidentemente es imposible) por fin logramos pasarlo por el puente de Almazán pero ya se está haciendo tarde y nosotros también tenemos que regresar por lo que damos por concluida la ruta, ya volveremos para intentar volver a casa por caminos.

Resumiendo. una ruta tan entretenida como inesperada, de estas queremos más.

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