Cala Salitrona

 

 

Nos gustó tanto Mazarrón que una vez recibido Jorge de su viaje a Nueva Zelanda decidimos pasar unos días allí. Todo fenomenal haciendo snorkel en familia, conociendo nuevas playas, y haciendo algunas excursiones a sitios que Gregorio nos había enseñado la semana pasada, incluido el castillo y su batería de costa con los enormes cañones. Lo bueno del tema es que subiendo con la autocaravana  adelantamos a un ciclista con una treck de montaña. Un poco mas tarde coincidimos en el castillo y se me ocurrió preguntarle por la dureza de la subida y él muy amablemente no sólo me respondió, sino que me aconsejó una ruta alternativa que evita una parte larga de la subida por carretera y además baja hasta Cala Salitrona. Estaba claro que ahí tenía que ir yo, así que a la mañana siguiente me levanté tempranito y mientras toda la familia dormía plácidamente me dispuse a hacer una ruta que prometía ser espectacular, y lo fue.

Desde el camping Los Madriles, en Isla Plana, fui por carretera hasta La Azohía, desde donde sale una pista que transcurre por una rambla hasta Campillo de Adentro. Aquí se gira a la derecha para iniciar la subida por la carretera que sube al castillo.

La subida es larga, pero no demasiado dura. Hay que coger el ritmo y concentrarse en subir, pero desde luego tenemos rutas con subidas mas duras. A mitad de subida, aproximadamente, sale un camino a la izquierda. Cogiendo ese camino se empieza a descender hacia el mar. Al principio el camino desciende alejándose en dirección a Cartagena, pero no hay pérdida, pues es el único que hay. Al poco comienzan una serie de zetas cortas y bastante empinadas. Es una bajada trialera, con piedras sueltas pero que se puede bajar sin dificultad, eso si, la subida por aquí sería andando, porque en bici no creo que haya quién lo pueda hacer.

Siguiendo el camino se llega prácticamente hasta el mar, dejando a la izquierda una primera playita hasta llegar a Cala Salitrona, una bonita cala, deshabitada y alejada de todo, donde fue inevitable darme un bañito en estado “natural”.

Una vez refrescado en cuerpo y mente, porque el sitio es realmente bonito, se inicia el regreso por una pista militar que sube a base de zetas hasta el castillo. La subida, aunque parezca otra cosa no es dura en absoluto porque las zetas son amplias y poco a poco se va ganando altura hasta llegar al castillo. Desde aquí el regreso por la carretera que antes dejamos, disfrutando de la bajada, hasta el camping.

En resumen, una ruta que parece mucho mas dura de lo que realmente es y que se puede hacer a primera hora de la mañana, con la fresca, o a partir de las seis o siete de la tarde.

Sólo una cosa negativa, La suciedad de la cala porque el mar lo devuelve todo, como sabemos, y está llena de plásticos y desperdicios que seguro que la gente y los barcos han dejado en otras playas o simplemente han tirado por la borda. Una pena.

Pero sin embargo nos sigue gustando la zona y desde luego la ruta es de las mas bonitas que he hecho.

Enrique.

 

Perfil y mapa de la ruta