Del Castellar a Punta Azohia

 
 

Otro dia esplendido del puente de mayo que hay que aprovechar. La ruta discurre en gran parte por la carretera que une Mazarron con Cartagena, tiene unos arcenes muy amplios que permiten circular por ellos sin sorpresas desagradables y las vistas os aseguro que merecen la pena.

Mi lugar de destino es Punta Azohia, uno de los lugares con mas sabor marinero, de la zona, sus fondos son realmente espectaculares y cada vez acude mas gente de toda España para practicar el submarinismo o simplemente por el placer de recibir el bautismo de la inmersión. En los últimos años se han multiplicado los clubes que dan cursillos sobre esta especialidad acuática.

Salgo desde el Cabezo del Castellar y van desfilando las innumerables playas mazarroneras, Nares, Bahía, La Reya, La Ermita y La Isla, en esta última se han encontrado restos arqueológicos de dos naves fenicias con unos 26 siglos de antigüedad, las naves estaban semienterradas en la arena a unos dos metros de profundidad muy cerca de la orilla. Los restos tras años de difícil trabajo  han sido trasladados al museo Nacional de Arqueología Submarina de Cartagena, cuya visita es muy recomendable.

En La Isla y a la caída de la tarde es fácil observar a cientos de gaviotas sobrevolando sus rocas. Este islote es considerado como una reserva natural de aves marinas.

Mas pedaleo y atravieso el pueblo del Puerto de Mazarrón  y callejeando llego a la playa  del Alamillo, zona ideal para la practica del wind surf . Siempre dejando el mar a mi derecha dejo el islote llamado “EL Ballenato” dependiendo de la luz y el ángulo desde el que se mire realmente parece un cetáceo que llegase a la orilla.

Por fin llego a la playa del Mojón, uno de los lugares donde se dan cita los surfers pues  cuando sopla el levante se forma una ola  aceptable, dentro de las condiciones del mediterráneo, para la practica del surf o del body-board.

A partir de ahora circularemos por tierras cartageneras., pues el termino municipal de Mazarrón acaba aquí.

Paso  por delante de lo que fue un intento de cultivo marino de ostras y bogavantes que al final se fue al traste ya que no era rentable, la playa en esta zona tiene un azul intenso.

Ya estoy en  Isla Plana y atravesando tomateras me acerco un poco más al mar. La playa de La Calera aun conserva vestigios de cuando en sus aguas fondeaban los barcos para cargar mineral. Por fin llego a la playa de San Gines donde me espera la sorpresa del dia, un barco  varado en las piedras de la playa. Se trata de un velero de dos palos y casco de acero que ha embarrancado, al tiempo que le hago fotos empiezo a hacer conjeturas sobre como habrá podido llegar ahí. Mis dudas se disipan rápidamente cuando una señora me hace gestos de que vaya a su lado, así lo hago y me dice que me ve muy interesado en el barco y que me contara lo que ha sucedido.

Me dice que han tenido un fuerte temporal en La Azohia que ha zarandeado  a base de bien a la flota fondeada y este barco  propiedad de un súbdito ingles jubilado ha roto amarras y el temporal lo ha encallado en la orilla. El caballero en cuestión no tiene dinero para rescatar al barco de tan precaria situación y así esta la cosa, hasta que encuentre el dinero o un segundo temporal acabe el trabajo que ya inicio el primero. Doy las gracias a mi informadora y sigo camino.

El  pantalán de Punta Azoia como siempre lleno de gente, unos vienen o van a pescar  y otros a bucear en fin que tiene un movimiento tremendo.

Subo la empinada cuesta que me llevara a la torre hexagonal de Santa Elena. Construida en siglo XVI y  que sirvió como defensa ante  los moriscos de Argel. En el interior de la torre se conserva un cañón construido en Italia en el siglo XVII y que parece ser sirvió de defensa.

Desde el mirador se puede contemplar una de las artes de pesca más antiguas del mundo La Almadraba. Esta basada en la migración de especies como el atún el bonito o la lecha. Mediante unas anclas se calan las redes en las zonas de paso habituales del pescado, estas redes forman  un laberinto  de tal modo que facilitan la entrada de los peces e impide su salida, luego el pescado se sube a las chalupas por medio de garfios y redes.

Tanto en Punta Azohia como en Mazarrón se pueden encontrar criaderos de atunes donde se logran piezas de más de 200 kilos sumamente apreciados por el mercado japonés. Auque ya se han alzado voces en contra de estos criaderos, los detritus de estos peces en cautividad estaban dañando el lecho marino.

Emprendo el camino de vuelta y visito la tristemente famosa Cueva del Agua donde dos guardias civiles que la exploraban perdieron la vida, en 1.996.  No se sabe con certeza las causas de su muerte, tal vez la falta de visibilidad , algún fallo en los materiales que utilizaban  o un exceso de confianza. Los trabajos de rescate de los cuerpos tardaron varios días y fueron extremadamente complejos.

 Es una cueva con unas características muy especiales, parece ser que es agua salada aunque se encuentra por encima del nivel del mar y a unos trescientos o cuatrocientos metros alejada  de el.

Por ultimo y ya llegando de nuevo al Castellar me hago la subidita al faro de Mazarrón. Según se sube se pueden ir viendo restos de  las antiguas fabricas de fundición que trabajaban el  producto de la minas mazarroneras, como el plomo, la plata el zinc, etc.

Desde el faro me acerco al Sagrado Corazón, venerado por miles de devotos y que desde esta privilegiada atalaya domina todo el golfo de Mazarrón.

Algunos pedales mas y ya estoy de nuevo en El Castellar con lo que doy por finalizada la ruta.

 

Perfil de la ruta