El Pardo con nuevos amigos 3-3-07

 

 

 

Sábado 3 de marzo, quedamos a las 9,00 para compartir una ruta por El Pardo con un nuevo grupo de amigos del BTT.

El cielo está bastante cubierto y amenaza lluvia, pero aún así, nos damos cita en el punto de encuentro 10 ciclistas.

Tras las presentaciones de rigor (yo soy el nuevo en el grupo), comenzamos a dar pedales. Iniciamos el ascenso hacia la tapia por la una bonita “zona residencial”, tras esta pequeña rampa para calentar un poco, nos adentramos ya por los caminos de El Pardo. La bajada entre árboles, muy divertida como siempre, curvas y contra curvas, alguna trampa de arena y el suelo hidratado, nos llevarán hasta la carretera de la Quinta.

Una vez aquí hacemos una variación a la ruta que planteó Alfredo. Subiremos por un largo y algo trialero sendero que nos llevará a uno de los miradores donde pudimos hacernos unas fotos, tomar algo de aire y comentar lo que llevábamos de recorrido, incluso las capacidades escaladoras de la Gary Fisher que estrenaba hoy Joserra.

Reanudamos la marcha hacia una de las bajadas más bonitas del recorrido, ésta desemboca en el lecho del río de arena, lo cruzamos y buscamos la valla que delimita la reserva natural de El Pardo, para remontar un nuevo repecho. Una vereda en ligero

descenso entre el pinar nos dirige al centro de adiestramiento canino del ejército.

Desde allí nos encaminamos hacia la SUBIDA con mayúsculas…ésta es una de las que componen el famoso y temido Rompepiernas de El Pardo. El desnivel que acumula y el firme algo deslizante y con raíces de por medio, hace que muchos tengan que poner pie en tierra, otros lo logran subiendo las pulsaciones por las nubes. Hacemos un pequeño descanso para retomar el aliento y de nuevo a bajar. Una vez abajo vimos con algo de susto que Juanan quiso practicar el vuelo sin motor (como él mismo ha denominado) aterrizando de mala manera sobre una improvisada pista de arena y hierbajos. Hacemos un chequeo y decide que volverá por carretera para no forzar la máquina. Más tarde nos enteraríamos que tenía un esguince de clavícula que le tendrá en dique seco durante un par de semanas. Desde aquí le mandamos un mensaje de ánimo y pronta recuperación.

La ruta continua y nos dirigimos a completar el recorrido que va paralelo  al río Manzanares. Lo cruzamos y vamos a ver la presa, su sifón impresiona como siempre, aunque no es de las veces que más agua escupe. Paramos para un pequeño avituallamiento y foto de grupo. El siguiente obstáculo que nos espera es el BADÉN, lo hacemos unas cuantas veces para ver nuestra capacidad de salto y seguimos marcha hasta el pueblo e El Pardo. Ya estamos de regreso y decimos volver por una zona en subida que nos dejará en la Fuente de Valpalomero. De camino uno de nuestros componentes pincha la rueda delantera y tuerce de manera extraña el sillín. Mientras unos reparan la rueda, (parece que no hay pincho como tal y con un nuevo inflado está listo para continuar), otros hacen lo propio con el sillín, simplemente se había aflojado.

Hacemos nuestra última bajadita, cruzamos la Quinta y subimos de nuevo, para continuar pegados a la tapia y cruzarla por donde entramos.

La excursión toca a su fin, pero en realidad no ha terminado. En casa de Alfredo nos esperan unos refrescos, algo de picar y un excelente Quiché recién hecho que hizo las delicias de nuestros hambrientos cuerpos. Mientras, intercambio de opiniones y cada uno a su casa.

Quedamos en que ya repetiremos ésta estupenda mañana con ésta inmejorable compañía.

Las fotos de la crónica y datos GPS son cortesía de Juan Francisco.

Javier Escudero

 Perfil y mapa de la ruta