Entresijos del Pardo

 

 

A las 10 de mañana y a pesar del cambio horario aparecen todos puntuales para hacer la ruta de los ‘Entresijos del Pardo’, a saber: Gregorio, Fernando, Javier, Eugenio y servidor cada cual con su respectiva máquina. Todos volvemos a admirar la KTM de Gregorio, que se levanta casi solo con mirarla. Se saluda especialmente a Ugemoli, que no conozco y saludo en ese momento, es el biker pródigo que por fin se digna pegar el salto de la página web y volver con los beteteros al pedal (en el buen sentido de la palabra).

 A pesar de los malos pronósticos, el día empieza soleado y solo con unas cuantas nubes. Tras pasar por debajo de la M-40 ascendemos hasta la tapia del Pardo que cruzamos. Ahí empieza una divertida bajada en un single track. Me coloco detrás de Fernando que se lo conoce como la palma de su mano y me cuesta seguirle en la sucesión de curvas y entresijos entre el ramaje. La ruta verdaderamente hace honor a su nombre, porque durante toda la ruta vamos adentrándonos en los vericuetos del Pardo, que Fernando, Gregorio y Javier conocen tan bién.

 Encaramos a continuación uno de los siete repechos de la ruta, cuyo perfil parece el electrocardiograma de Chiquiliquatre bailando el Chiki-Chiki. Como Fernando, Gregorio y Javier están en su terreno, y de cada camino salen muchas pistas, antes de cada ramificación entre ellos deciden si hacemos la ‘variante Fernando’ la ‘variante Gregorio’ o la ‘variante Javi’. En las de bajada se suele elegir las de Fernando y en las de subida las de Gregory o Javier.

 Como el tiempo está soleado el terreno está seco y hay muchas zonas de arena suelta tipo playa y alguna vez en lo repechos mas inclinados hay que poner el pié a tierra porque resbala. Gregorio hoy está fuerte y en algunos tramos va tirando y animando al personal.

 Tras un repecho desde el que se ve una bonita panorámica de la sierra hacemos un pequeño alto. Javi aprovecha para darle algunos consejos a su pater familias, sin embargo este desairado le comenta que ya le gustaría verlo a el subir las cuestas con garbo cuando el llegue a tener 60 años y en efecto hoy Gregorio está en forma.

 Una vez llegamos al centro de adiestramiento de perros, en vez de cruzar directamente hacia el Manzanares hacemos un pequeño rodeo empezando por repecho y acabando en un corto pero contundente bajadón antes del puente del Manzanares de esos que te pone el vello como escarpias.

 Tras cruzar el Manzanares y llenar el bidón en la fuente, decidimos no subir a la presa y hacer ya directamente la bajada a la vera del río. A mitad de camino pasamos por el ‘Superbadén’ donde Javier pasa el último y se marca un salto para la galería.

 Fernando insiste en que hagamos unas cuantas fotos y a falta de la Prycavisión de Enrique (por cierto que te deseamos que te mejores pronto y bien de tu cuello), las hacemos con mi teléfono móvil y de paso le encomienda a mi menda que escriba la crónica de hoy. El día cada vez es mas agradable y pesar de que sopla algo el viento a partir de la mitad de la ruta, empieza a hacer una mañana de autentico lujo.  

Aprovechamos para hacer unas fotos del abajo firmante para la sección ‘los pilotos y sus máquinas’. No se ponen de acuerdo si son de frente, de perfil, con gafas o sin gafas. Hacemos todas las variantes posibles para que no falte de ná, hasta incluso Gregorio para aportar aún mas variedad posa para una foto del final de su espalda.

 De camino Gregorio me comenta que se la ha ocurrido un proyecto para hacer en el puente de diciembre una ruta mixta de bici con 4x4 de apoyo por Marruecos. A mi me parece una idea muy buena y empezamos a charlar sobre Marruecos, sus comidas (cous – cous, tayine, harira …. etc) y sus ciudades. Con una charla tan suculenta, aparte de pasar el tiempo en un pis pás ‘viajando gratis’ se le enciende a uno el rugido del motor.

Hacemos una bajada técnica y muy bonita que Fernando y Gregorio llaman ‘la transversal’, donde se va descendiendo por una ladera inclinada con regueros, badenes, curvas, es decir no hay ni un segundo para distraerse sopena de comprarse una parcela por la zona. Voy siguiendo a Gregorio que se conoce todos los vericuetos y Ugemoli va detrás de mío. Fernando y Javi van por delante a todo trapo disfrutando como críos.

 La última subida es por encima de la entrada del túnel de la M-40 un poco mas abajo de donde lo pasamos al inicio de la ruta. Arriba encima del túnel nos paramos para hacer las fotos de rigor.

 Después de incorporarnos un tramito por el carril bici y luego directamente por el asfalto, llegamos a Ramón Gómez de la Serna al punto de inicio.

 Todos comentamos el buen día que ha hecho y lo entretenida y a veces técnica que es la ruta con tramos para todos los gustos. Gregorio le anima a Ugemoli a que no se venda tan caro y se apunte a más rutas. Acabamos como previsto pronto a la una en punto, o sea que nos vamos tranquilamente cada mochuelo a su olivo con tiempo suficiente de pegarnos tranquilamente una duchita y ponernos el traje de los domingos antes de comer.

 Como siempre ha sido un privilegio darse una vuelta tan entretenida y en tan buena compañía. Suerte que hoy el chaparrón no ha caído hasta la hora de la sobremesa ….. .

 Carlos

 

 

 

 

 

 

Perfil y mapa de la ruta