El Escorial - Valmayor

 

 

Para hacer la ruta propuesta por Antonio Tiratealbarro, a las 10:00 de la mañana nos encontrábamos en la plaza de los chupachups de Colmenarejo cuatro intrépidos aventureros: Juanjo, Miguel, Antonio y un servidor (Fernando)

Antes de comenzar comentamos que la climatología era adversa y que las negras nubes que había en el horizonte, hacían presagiar que casi con toda certeza acabaríamos empapados.

 Desde el principio hemos sufrido las inclemencias meteorológicas. Hacía un fortísimo viento que nos ha acompañado durante toda la ruta y que como es costumbre cuando se monta en bici, siempre venía de cara. Llegando en algunos momentos a casi impedir nuestro avance en alguna que otra cuesta abajo.

Entre racha y racha de vendaval llegamos a El Escorial. Nada mas dejar esta población las amenazadoras nubes; que aún no estaban encima de nosotros se han sumado al festejo aligerando su carga. Para ello han incorporado al incesante viento unas diminutas gotas de agua. Los que llevaban guardados sus chubasqueros, hicieron uso de ellos (para mi desgracia yo no lo había llevado).

A partir de ese momento tuvimos que desistir de alcanzar la silla de Felipe II (que era donde se congregaban las negras nubes) e intentar acortar la ruta en lo posible, utilizando  abundantemente la opción no deseada por ninguno de nosotros: Circular por carretera.

Con las nubes tras nosotros íbamos lo más rápido posible, tanto por la temida carretera, como por los caminos. Sorteando los pedrolos a toda pastilla. Juanjo y yo que encabezábamos la marcha, hemos dado algún que otro saltito, ¿verdad Juanjo?.

A pesar de haber acortado el recorrido y faltando alrededor de tres Km., para llegar al destino, las perseguidoras nubes, nos han dado caza y nos han deleitado con una buena chupa de agua.

A la entrada de Colmenarejo Antonio se ha desviado hacia su casa y el resto volando hacia los coches. Al llegar a éstos (ya empapados), hemos guardado las bicis a la velocidad del rayo, por lo que apenas hemos podido ni despedirnos.

 Fernando