Guadalajara 2-3-2014

 


 
 

De nuevo un mensaje de Isma y Luisen convocando una salida y ya estamos en marcha,  a retomar lo que dejamos pendiente en la penúltima ruta por la Alcarria.

Madrugamos, recojo a Alberto  en su casa (hoy iremos en nuestro coche) y a la carretera.

El día es como para quedarse en la cama o como mucho sentarse en el sofá a leer un libro y que algún alma caritativa te lleve un café con churros.

Hace fresco y cuando no llueve el día nos obsequia con  una espesa niebla y el campo que nos rodea ya no puede tragar más agua y hay lagunas por todas partes.

Un cafetito en Cantalojas y nos reunimos con Luisen & familia y J.P que viene con su hijo Martin.

Un breve tramo por carretera y abandonamos "lo negro". Los ríos bajan con mucho caudal pero lo más impactante es la corriente tan fuerte que llevan. La pista que llevamos es en subida y rápidamente empezamos a circular por nieve. Llevamos una racha de disfrutar del campo impresionante.

Algunos arboles están caídos atravesando la pista , curiosamente no están arrancados de la base, si no partidos como a metro y medio del suelo, son bastantes los que están en  ese estado y no parece que los haya abatido un rayo.

Una parada en todo lo alto, para disfrutar de la nieve y bajando que es gerundio. La pista en bajada hay que manejarla con cuidado pues está muy deslizante, debajo de la capa de nieve hay hielo y eso dificulta las cosas. Llegamos a un comedero de buitres y según frase de J.P aquello parece "orgia caníbal" varias osamentas de ovejas mondas y lirondas dan fe de que en el campo no se desperdicia nada.

 El camino que llevamos a partir de aquí se convierte en una trocha de herradura no apta para los coches, de manera que media vuelta y buscamos otra alterativa.

Queremos comer en las praderas de Matallana, si la lluvia nos deja en paz un rato,  pero primero hay que llegar allí. Las roderas que tiene la pista son una pasada, están batidas por el paso de coches y poner el pie en ellas (como comprobaremos más adelante) es hundirse hasta el tobillo en una autentica "crema pastelera".

Luisen aparentemente se está quedando, yo voy detrás y no puedo pararme en aquel "puré de guisantes" le esquivo como puedo para encontrarme a la salida de la curva con un Jeep en la cuneta, invadiendo parte de la pista suponemos que averiado, no vemos a sus ocupantes por ningún sitio.

Definitivamente Luis se ha quedado, por delante no sale, parece ser que tengo faena. Primero dar la vuelta, luego volver por "el puré" y dar la vuelta de nuevo para tirarle por detrás con el winche. Aun no sé como con tanta maniobra el barro pegajoso no me atrapo a mi también.

El caso es que lo sacamos  y podemos continuar. Ahora hay que pasar pegaditos al costado del Jeep metiendo la rueda en la cuneta embarrada que amenaza con atraparnos pero pasamos sin ningún problema.

Llegamos a las praderas y ¡ milagro! no llueve. Sacamos las viandas y mientras estamos comiendo pasan por la pista tres coches un Defe precioso de los nuevos (con el capo sobre elevado) un Rubicón y un Mitchu seis cilindros, todos "bien armados" para el campo. Nos saludamos y continúan. Por nuestra parte hemos terminado de comer y por supuesto ya está lloviendo otra vez.

Nos acercamos a ver como viene el rio. Estamos delante de una cuesta muy pronunciada y embarrada comentando que si bajamos por ahí y luego no se puede continuar por la pista  la subida la haremos con el winche.  En esto que vuelven los coches que nos saludaron mientras comíamos, primero  intenta subir la cuesta el Defe, pero está claro que no sube se eslinga a un árbol y se auto rescata, después viene el Rubicón que lo logra a la primera (a la de mecaguendiez)aunque el sonido de sus transmisiones no auguran nada bueno, por ultimo viene el Mitchu y también hay que eslingarlo, porque el último tramo tiene un escalón y es muy difícil superarlo. Nos comentan que el rio esta imposible y continúan camino.

A pesar de sus comentarios nos acercamos andando y la verdad es que el rio esta que da miedo, no solo por la anchura de más de 30 metros y corriente muy fuerte es que se le ve muy profundo.

Volvemos sobre nuestros pasos. Ya hemos pasado la primera zona de "puré de guisantes" que pasamos sin problema. Cuando llegamos a la segunda nos encontramos con nuestro amigo del Rubicón , sus dos compañeros han pasado, pero el está batiendo para adelante y para atrás el lodazal de tal modo que esta dejando esos no más de 40 metros convertidos en un infierno. Es cierto que sus ruedas delanteras están listas para la jubilación, pero no es motivo suficiente para que lo esté pasando tan mal, a todo esto el sonido de las transmisiones  es aterrador está claro que algo le pasa a ese "pedazo de coche". Al final tiene que eslingarse a un árbol y auto rescatarse con el winche.

Ahora nos toca a nosotros, paso yo el primero por si hay que tirar de winche y lo logro dando unos meneos atroces, luego viene J.P y también pasa, con algún apurillo pero lo hace y por fin Luisen que también lo hace, es impresionante ver a los coches dando bandazos de un lado a otro de la pista encajándose en las profundas roderas.

Continuamos por una pista que después de lo pasado se nos antoja una autovía de seis carriles hasta salir a carretera y paramos unos minutos para despedirnos de nuestros compañeros de ruta, comentando que el día ha estado genial y es que el campo esta para salir y divertirse mucho, mucho, mucho.

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