La Horizontal

 

 
PUERTO DE NAVAFRÍA

Pues la verdad es que llegamos a casa cansados y además muy, muy tarde ya que nos dimos una gran merendola en Lozoya, ya sabéis a base  de "porquerías de la tierra"     Morcilla, Callos, Choricitos, Lacon, Croquetas de la Abuela, regado todo ello con abundante cervecita, para recuperar los líquidos perdidos :-)
Además nos salio todo a un precio realmente "económico ya que como era el 40 cumpleaños de Enrique (felicidades de nuevo) nos invito a tan suculenta merendola :-)


En cuanto a la ruta, una delicia en sus primeros compases, con  una temperatura fresca, pero agradable (manga larga y perneras), todo en suave bajada.
Cumplidos los  primeros seis kilómetros la pendiente, en bajada es mas  acusada y algunos llegamos a los 62 k/h, el piso esta algo descarnado y  con  abundantes regueros, pero las bicis se lo tragan todo sin rechistar, por  fin desembocamos en la cañada real Segoviana y nos divertimos de lo  lindo por algunos pasos bastante técnicos. Continuamos pedaleando y en medio  de un soto bosque comprendemos que estamos mas perdidos que el barco  del  arroz, no podemos continuar sobre la bici y nos toca caminar entre las jaras  y espinos, tras no pocas vueltas podemos retomar la cañada, pero  a  estas alturas continuar la ruta nos parece bastante complicado, no sabemos donde estamos con exactitud y por delante tenemos la famosa subida (casi  vertical) de seis kilómetros para subir a la cuerda y lo que es peor, tenemos varias opciones, pero ¿cuál es la buena?. Son casi las cuatro de la  tarde y comemos. La pierna de Fernando empieza a protestar, una tonta caída, al  no  poder sacar el pie del pedal automático y el paseo a pie entre  jaras, ramas y  piedras le esta pasando factura, decidimos volver sobre  nuestros  pasos, y al poco rato y viendo la hora que es, decidimos algo mas drástico,  volver por carretera, ya que se nos puede hacer de noche en el campo y no es nuestra intención molestar a los búhos y lechuzas  que pululan por estos parajes :-)

Por delante la subida del puerto de Navafria. Empezamos a subir, pero Fernando esta muy dolorido, es preferible que nos espere abajo,  nosotros subiremos y le recogeremos con el coche.

Subimos los doce kilómetros, para salvar los seiscientos  metros de desnivel,
que nos dejan las posaderas para muy pocas bromas y así  completamos el pirulo de

54 Kilómetros que  hemos hecho hoy.


Mientras tanto Enrique (que subió el puerto en plan rey de la  montaña) ha recogido a Fernando y todos juntos nos bajamos a Lozoya donde  nos  dimos un merecido homenaje
En fin que salvo algunos despistes lo pasamos de P.M. como de  costumbre. El sábado que viene masssssssssssss. Gregorio.


  P.D. El reportaje fotográfico se lo dejo a Enrique y Emilio ya que como de costumbre se me olvido llevar la cámara :-(  
Repasando el plano me parece que he encontrado el punto donde nos salimos involuntariamente de la cañada real Soriana. Los que  conservéis el plano con los waypoints podréis ver el pueblo  Gallegos. Acordaros que cuando íbamos hacia el oeste llegamos hasta  el pueblo (había un campo de fútbol) y después fue cuando llegamos  al sotobosque, que debe corresponder con el paraje La Dehesa y El  rincón, donde hay una curva de nivel que marca claramente un barranco. Así que el error fue bajar hasta la cota de los  pueblos. La culpa fue mía, porque de nada sirve llevar un GPS si no se mira.
Prometo que me construiré un soportillo casero para llevarlo en el  manillar.  Al final La Horizontal se convirtió en La Vertical, y aunque la subida de seis kilómetros debe ser de órdago a la grande, seguro que no es nada que no podamos superar todos. Os emplazo para el  comienzo  del verano 2006.  Por lo demás que deciros. Únicamente lamento el empeoramiento  de  Fernandito..., pero teníamos tantas ganas de saludarle de nuevo  que  tendrá que disculparnos pero ejercimos la presión conveniente para que se animara a venir. Y por supuesto, con sombra incorporada :-)
En fin que por lo que respecta a nosotros también lo pasamos de maravilla, tanto en lo que respecta a la bicicletada como a la  merendola. Ah, y gracias, Grego, pero desgraciadamente no son cuarenta, sino cuarenta y dos. Es que me conservo muy joven :-)

Un saludo para todos los que fueron y los que no. Enrique