Las Matas - Torrelodones - Las Matas

 
 

Hora de quedada: 10:45 en casa de Carlos y Manu. Sesión de fotos para la nueva sección de nuestra web e iniciamos la marcha.

 Un sol de primavera nos acompañará durante todo el recorrido. Empezamos a pedalear y a los pocos metros dejamos el asfalto para acometer un breve descenso que nos llevará a un canal artificial, que en tiempo de Carlos III servía para transportar el trigo de Segovia a Madrid.

 Pronto el canal comienza a verse anegado de agua y lodo, pero no tenemos más remedio que continuar por él. De repente una “laguna” nos impide seguir. Tenemos que buscar una escapatoria por uno de los lados. Cada vez hay más barro. Pie a tierra para sortear el gran charco y reencontrar el camino más adelante. Cuesta hacer girar a las ruedas, que forradas de barro parecen auténticas rosquillas.

 Dejamos el canal justo antes de la primera vista panorámica de la ruta. A lo lejos grandes urbanizaciones entre pinares y una casa “particular” para el recuerdo de los de la zona… Alguna bajada y llaneo entre hojas de pinos nos llevan hasta un cruce con tres opciones:

 1- A la izquierda, subida corta, pero intensa a un antiguo caserón en ruinas, probablemente militar. Allí vemos unas piscinas, una de ellas cubierta; un palomar y un muro con síntomas evidentes de que sirvió de diana a algún pistolero.

 2 - De frente, bajada a la presa. Camino estrecho y pedregoso con un impresionante acantilado a nuestra izquierda que poco margen de error nos concede. Llega el final de caminillo y la cosa se pone interesante, unas grandes piedras dan aún más emoción a la bajada. Ésta termina justo donde empieza la presa. ¡¡¡ Menuda caída ¡¡¡ De vuelta a nuestro cruce intentamos subir, sin éxito, la bajada que tanto nos emocionó. De nuevo pie a tierra.

 3 - A la derecha, larga y dura subida con gran pendiente y piedra suelta. Coronamos faltos de aliento, y allí nos espera la anécdota de la mañana. Un lugareño, seguramente aburrido, nos dedicó unas bonitas descalificaciones, a lo que nuestro nutrido grupo respondió, no sin educación. Aquello nos llevó unos minutos de cruce de declaraciones, hasta que poco a poco la situación se diluyó. Por cierto, la discusión nos sirvió para recuperarnos de la subida.

 Una valla recientemente instalada nos corta el paso. La seguimos en paralelo campo a través hasta encontrar su punto débil. Cruzamos por unas cadenas y tomamos un camino en buenas condiciones que nos llevará al asfalto de Torrelodones.

 Allí nos tomamos unos refrigerios, pulpo, calamares, migas y morcillita que mitigaron nuestro apetito, mientras comentábamos la jornada.

 Todavía tenemos que regresar a Las Matas, así que nos ponemos en marcha. Lo que queda es ya asfalto y cuesta abajo por la vía de servicio de la A-6, por lo que en pocos minutos llegamos a nuestro punto de partida, dando por finalizada la salida dominical.

Javier Escudero