Las Minas Mazarroneras

 

 

Jueves 10 de agosto. Carlos Abajas y yo hemos quedado a las 9 de la mañana. Una vez más salimos del Castellar y atravesamos el puerto de Mazarrón tomando dirección Murcia. Los arcenes son muy amplios lo que nos permite rodar con seguridad. Pasado el pueblo, tras once kilómetros de pedaleo y una vez pasadas las últimas casas tomamos el camino de tierra que sale a la izquierda y nos adentramos en la zona minera.

Todavía quedan restos de castilletes, chimeneas y de edificios de lo que fueron  en su dia las minas de Mazarrón, que dejaron de explotarse en la década de los cincuenta.

Se tiene datos de que los romanos ya comenzaron a trabajar en ellas. Se llegaron a explotar doscientas minas de hierro, cien de plomo y plata, cinco de cobre  y dos de alumbre. Este último era el más popular de los minerales que se extraían ya que era muy apreciado para fijar los colores en el curtido de la piel y la elaboración de vidrio. La mayoría de estas minas están situadas en el cerro de San Cristóbal de 186 metros de altitud.

 Una de las minas mas famosas fue la de Santa Ana o el pozo de de Santa Bárbara que aun hoy se pueden ver. Algunas de estas prospecciones tienen seiscientos metros de profundidad.

Llama la atención los rojos y ocres del paisaje asi como la ausencia de vegetación debida a los sulfuros del mineral que se extraía.

También nos encontraremos con una extensa mancha roja de almagra, en cuyo centro aun se conserva medio derruida la antiquísima fábrica de alumbres  y almagra única en España a la que Mazarron debe su nombre.

La creación de Mazarron como municipio fue a raíz de la importancia económica de de la exportación de alumbre o almagra en 1572 reinando Felipe II.

Tras un corto repecho y a nuestra derecha llegamos  a Los Perules y vemos las primeras edificaciones, prácticamente derruidas, los hornos donde fundían el mineral, las tolvas y los pozos.

Continuamos camino y encontramos un  pozo de los grandes, con su montacargas para el transporte de los mineros, esta construido en madera y hierro.

Nos dirigimos al cerro de San Cristóbal circulando por las pistas que comunican los distintos yacimientos y dependencias, el piso es de una especie de gravilla que nos hace pensar que llevamos poco aire en las ruedas. El paisaje es desértico, el agua y el viento han dado formas caprichosas a las montañas constituidas por arenisca y restos del mineral extraído. También vemos algunas charcas de un color rojo intenso, ha llovido hace unos días (una tormenta de verano) y los arrastres del agua se funden con los restos del mineral confiriéndole ese color.

Bajamos del cerro hasta la antigua vía del ferrocarril que llevaba el mineral  al puerto, la recorremos y tomamos dirección Bolnuevo, en muy poco llegamos de nuevo a casa.

Por el camino Carlos y yo venimos comentando que es una pena que no se restauren algunos de los pozos y edificaciones (ya se ha hecho en Cartagena) para configurar un recorrido guiado por estas minas, que son sin lugar a duda las que crearon el pueblo de Mazarrón y por tanto un patrimonio que se debemos cuidar.   

 

 

 

Perfil y mapa de la ruta