"Nocturna" de BttExplorer

 

 
 

11 de octubre de 2008. Nocturna

Por una vez en la vida y espero que no sea la ultima, la gente de BttExplorer  dejo en el garaje, o tal vez en el trastero a nuestras "fieles compañer@s" de acero, aluminio o carbono, para sustituirlas por nuestras verdaderas compañer@s de viaje ¡nuestras chic@s ! y la verdad es que la historia resulto sencillamente ¡perfecta!.

Esto es lo que ocurrió y nuestros afamados reporteros asi os lo cuentan. Gregorio.

Primera visión de la historia. 11 de octubre de 2008.

 No solo de pedaladas vive el ciclista, sino también de pedales, pedalines y pedaletes. Con ese motivo y para hermanar y confraternizar ciclistas y peatones/as, se convocó en el Rancho Texano, organizado espléndidamente por Fernando, la Cena Honorífica de BTT Explorer bajo la presidencia de su insigne y distinguido Güemaster el Ilmo Excmo Sr. D. G. Escudero (plas, plas, plas, plas ….).

 Pero a la cena no asistíamos solo los que pedaleamos sino que también sus consortes y consortos, es decir que nos juntamos: Puri y Fernando, Emi y Gregorio, Gema y Antonio, Juanjo y Maty, Elena y Enrique, Marimar y Antonio, Rosa y Marcial, Maite y Emilio, Silvia y un servidor.

 A partir de las 9:30 PM empezaron a aparecer, cuan paseíllo por la alfombra roja de Jolibús, las respectivas parejas, a cada cual mas deslumbrante y acicalada que la precedente, los paparazzi mientras se agolpaban en los aledaños y bajo el brillo de los flashes, los/las fans emitían aullidos de entusiasmo.

 Como primera etapa de la celebración y tras los aproximadamente 171 besos de salutación (factorial de 18 querido Watson) como es lógico, nos quedamos todos/as secos y nos tuvimos que pedir unas buenas cañas en la barra para aliviar la sed y esparcir nuestro espíritu.

 Era de agradecer que viniese Juanjo a pesar de la ronquera y medio trancazo que tenía, que le daba un aire de ‘garganta profunda’ de los tiempos del Watergate ….. . Pero todos sabemos que el nunca se rinde y a cada mal le pone su correspondiente remedio y sino se lo inventa.

 Cuan si se tratare de una sinfonía compuesta por Beethoven, una vez interpretada la ‘obertura de las presentaciones besos y aperitivo’, pasamos con gracia y elegancia al segundo movimiento de la sinfonía honorífica betetera, tatata chaaaaaaaaaaan, tatata chaaaaaaaaaaaan, bajo la batuta del director D. Fernadoff von Carajan, es decir a la Cena propiamente dicha.

 Igual que los músicos de la orquesta sinfónica que van cada uno ocupando su posición y afinando los instrumentos, entramos al salón reservado para nosotros y nos fuimos colocando (a ver si nos entendemos …….. de momento solo hablamos de las sillas …..) cada uno según su mejor saber y entender. Sin embargo con el fin de distinguir mejor los sonidos, se sugirió ordenar los instrumentos de cuerda (ellas) y los de viento (ellos, porque soplan mas ….) cada uno en un ala distinta de la orquesta.

 Y siguiendo con el símil musical, el segundo movimiento empezó no con una, sino que con varias melodías y contramelodías cuan si se tratase de una obra barroca de J.S. Bach, en forma de butifarra frita, tabla de patés, barquitos de cabrales, pimientos rojos asados con atún, parillada de verduras …. etc, todo ello regado por un delicioso y fresquito vino blanco de rioja.

 Y una vez que se hubieron interpretado estos preludios, la orquesta ya estaba preparada para interpretar in crescendo ma non troppo, la melodía principal, o sea el TATATACHAAAAAAAAAAAAN propiamente dicho, pudiendo elegir a tal efecto, tanto la sección de cuerdas como la sección de vientos, una fuga en Do Mayor (carne) o en La Menor (pescado). Para regar esta sinfonía de sabores el maestro de ceremonias con muy buen tino escogió un tinto de rioja excelente, que iba a marcar la batuta a buen ritmo.

 El final del segundo movimiento, se culminó cuan fuegos artificiales y traca final, con un gran soufflé nupcial, (aunque no hubiere o hubiese ninguna boda a la vista) que constaba de su helado de vainilla, bizcocho al grand marnier y macedonia de fruta. Si no llega a ser porque tenían ambos mucho apetito y empezaron a comer el susodicho postre, juraría que Fernando y Marcial inspirados por este ambiente, habrían estado a punto de declararse eterna fidelidad, amor y comprensión …. . Hubo sin embargo otra parte del respetable que interpretó que se trataba de una tarta de cumpleaños y cantó con mas ganas que afinación la correspondiente canción. Para consolarnos de esta boda y cumpleaños fallidos y confortar nuestro soma, nos bebimos por lo tanto los cafelitos y licores.

 Pero todas las cosas buenas, queridos beteteros/as, son TRES. Por ello según los planes cuidadosamente urdidos por la organización, pasamos a la discotheque, donde teníamos reservada nuestra esquinita.

 Continuando las metáforas anteriores, este tercer y último movimiento podríamos denominarlo ‘El Lago de los Cisnes’ interpretado por los famosos bailarines Serguei Escuderroff y Alexander Ortegovich. Del Trepidante tempo del segundo movimiento pasamos a un divertido y rítmico vals al estilo de Strauss en Año Nuevo.

 Con el fin de que se pudiese ambientar dicho ballet, los dueños del Rancho Texano, en un ataque de realismo extremo, fueron tan amables de poner a nuestra disposición el Lago propiamente dicho, ya que del techo, cuan si viniese directamente de la mano del Dios Zeus enfurecido, fluían chorros y más chorros (por no decir cataratas) del liquido elemento. Y todo esto sin cobrarnos sobreprecio por los efectos especiales ………. .

 Aunque quizá en vez del símil musical, habría sido mejor el cinematográfico ‘Cantando Bajo la Lluvia’, pero no era posible, porque los bailarines no habían traído ni los zapatos de claqué ni la chistera, ni el frac. Solo habían traído el paraguas……

 La organización lo había previsto todo hasta el más mínimo detalle, y nos repartió los tickets de consumición correspondientes para amenizar nuestra cháchara con unos buenos copazos.

 Cuando quisimos darnos cuenta ya eran las tantas y el público estaba de pié ovacionando a la orquesta que tan bien empastada había interpretado la ‘Sonata y Fuga del Rancho Texano’. A continuación los miembros de la sección de viento nos dijimos, ‘ya no queremos soplar mas’ (sobre todo si nos lo piden esos amables señores que tienen las lucecitas azules encima de sus coches y un cuadernillo con bolígrafo en sus manos …). Dicho en argot ciclista: cada mochuelo a su olivo ….. .

 Muchas gracias a la organización por tan estupenda velada, esperando que tras esta Ópera Prima, le sigan mas bises …….. . Pero sobre todo muchas gracias a los/las asistentes ‘no ciclistas’ que en silencio nos comprenden y apoyan. Va por Ustedessssssss …………Carlos

Segunda visión de la historia

 Probablemente debido a lo novedoso del asunto, lo cierto es que la ruta programada para la noche del sábado once de octubre ha sido, con mucha diferencia, la de mayor poder de convocatoria, pues nos juntamos nada menos que Puri, Fernando, Rosa, Marcial, Gema,  Antonio TAB, Mar, Antonio Pato Azul, Silvia, Carlos Endrino, Maite, Emilio, Emi, Gregorio (nuestro Webmaster plas, plas, plas, plas), Mati, Juanjo, Elena y yo mismo.

La ruta estaba convocada conjuntamente por Elena y Fernando y estaba planteada como una nocturna en la que no era necesario llevar luces en las bicis, seguramente porque casi todos íbamos a transitar por paisajes ya visitados anteriormente.

Reunidos todos en el punto acordado comenzamos a ascender por ligeras rampas entre  espumosos y dorados campos de cebada transformados en jugoso y refrescante almíbar. El trayecto era tan cómodo que incluso los más inexpertos se atrevían a charlar animadamente. Transcurridos algunos minutos comenzamos a transitar por senderos algo más empinados donde encontramos abundantes chorizos, cecinas, ensaladas e incluso revueltos de huevos que poco a poco íbamos superando, cada uno a su paso, como es ya habitual en el grupo. Cierto es que nos ayudábamos de abundante agua y un sabroso y oloroso reconstituyente vitamínico de suave y agradable color oro.

Llegado el momento alcanzamos la parte más dura del recorrido, enfrentándonos a auténticos ejércitos de proteínas  que todos superamos sin ningún problema ayudados, eso sí, del manjar por excelencia del dios Baco, que nos suministraba la energía necesaria para tal esfuerzo.

No obstante, al final de las rampas el cansancio se hacía patente, lo que nos llevó a apreciar en grado sumo la dosis de glucosa en forma de suflé, con abundante nata, helado y uvas en su interior. Fue toda una proeza logística disponer en semejantes alturas de tal avituallamiento de urgencia.

Desde aquí ya todo fue cuesta abajo. Algunos se pararon en fuentes de blancos y transparentes licores, otros preferimos el cálido color y el dulce aroma de las endrinas procesadas, y casi todos terminamos contemplando los negros y misteriosos paisajes del producto del cafeto.

Ya terminada la primera porción de la ruta  acometimos con decisión la segunda parte de esta. Cambiamos radicalmente de escenario y pasamos a transitar entre nieblas, vapores y bullicio. Nos encontramos aquí con otros grupos que también estaban practicando sus particulares nocturnas, pero no nos estorbamos en ningún momento. En esta parte de la ruta ya todos estábamos claramente relajados y aprovechábamos para charlar animadamente sobre cualquier cosa, mientras podíamos ver como una gran tormenta empezaba a descargar con gran aparato eléctrico y mucha agua. Afortunadamente nadie resultó gravemente perjudicado por dicha tormenta. Únicamente Gregorio sufrió una leve mojadura sin consecuencias.

Después de un buen rato llegamos al fin de la ruta sin sufrir caída ni percance alguno, donde tocaba el momento de las despedidas. No en vano era ya más de las tres y media de la noche y los cuerpos comenzaban a dejar sentir el esfuerzo realizado, así que decidimos dar por terminada la ruta, esperando repetirla cuanto antes, y es que en BTTExplorer, nos gusta mucho montar en bici. Enrique. 

Y ...como no hay dos sin tres otra mas....

Hola a todos:

Tendremos que esperar para una crónica en condiciones y que nos la autorice nuestro "WEB MASTER" (plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas,plas,....)
pero os adelanto que toda la ruta planteada fue cumplida con esfuerzo y dedicación, con un buen calentamiento en cervecitas previas, para luego afrontar la ascensión al puerto "de la buena cena" en el que la cota mas alta fue un
Soufflé Alaska al Grand Marnier. La bajada como os podéis imaginar fue a gran velocidad dando inicialmente pedales de licores varios para pasar luego al copeteo en la disco.  El "desnivel acumulado"  nos planteo una retirada a tiempo, para evitar que nos diera alguna "pájara". Unos buenos estiramientos a las 5 am entrando por la puerta de casa y a dormir. TIRATEALBARRO

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