Presa de El Gasco

 

 

   

“Viaje en el tiempo en bicicleta”

            Enrique nos propuso para el sábado, 29 de agosto, un viaje en el tiempo, haciéndonos retroceder hasta el año 1785 cuando los consejeros de Carlos III le propusieron la construcción de una presa conocida como la “Presa del Gasco”. Dicha presa se puede localizar cerca de la urbanización de “Molino de la Hoz” perteneciente al término municipal de Las Rozas.

           Para hacer este “viaje en el tiempo”, Enrique nos citó en el aparcamiento de arena próximo al palacio del Infante Don Luis de Boadilla del Monte a las 8,30 H. AM. Un sitio de kdd perfecto, pues si tenemos que retroceder en el tiempo, este lugar se presenta como el idóneo para iniciar nuestra aventura “cicloturística histórica” para intentar comprender las motivaciones que llevaron a estos hombres de la época la realización de este “macroproyecto”.

           Las motivaciones parecen muy claras, pues hace un par de siglos el transporte se hacia a lomos de mulas y asnos, carretas y por las escasas y en estado lamentable de carreteras existentes en esas épocas, motivo por el cual el transporte de mercancías se encarecía.

           En pleno Siglo de las Luces, existían medios y mucho optimismo para alumbrar un plan: La construcción de un canal navegable de 771 kilómetros que, partiendo de una presa enlazaría las cuencas de los ríos Guadarrama, Manzanares, Jarama, Tajo, Riansares, Zancara, Jabalón, Guadalquivir y otros hasta el Océano. Comenzó a levantarse sobre planos del ingeniero Carlos Lemaur en ese año (1785), finalizó en 1799 de mala manera pues una tormenta desmoronó parte del paramento meridional. (Extraído de la sección excursiones de EL PAÍS, de 19 de marzo de 1999. Autor Andrés Campos).

           Acudimos a esta cita, por supuesto el proponente (Enrique), Claudio, Carlos, Lalo (amigo de Rosa), Rosa (acompañada como siempre de su apoyo logístico), uniéndose a ellos más tarde en otro tramo de la ruta, Luis Enrique e Isma.

           Nos reunimos un total de siete bikers con la ilusión de conocer esa presa para todos desconocida. Antes de llegar cerca del río Guadarrama tuvimos que recorrer un camino pedregoso con bajadas y subidas hasta llegar a unas instalaciones de unas tuberías enormes. Aquí tuvimos que bajarnos de las bicicletas para poder pasar por un pequeño pasadizo medio escondido que podría pasar desapercibido.

           Una vez pasado, seguimos nuestro rumbo guiados siempre gracias a los GPS de estos bikers llevándonos hacía el río Guadarrama, en donde durante unos cuantos kilómetros fuimos rodando paralelos al río, con sus bajadas, subidas, toboganes, senderitos y todo lo que te puedas encontrar en los caminos, un paseo muy agradable entre sombras, frescor del agua por su proximidad y también como no, de un complejo urbanístico chabolero, y así sin darnos cuenta fuimos poco a poco subiendo hasta la zona de la presa, y antes de llegar a la misma tuvimos que bajarnos de las bicicletas pues era un tramo muy estrecho surcado de múltiples piedras con ramas de arbustos que dificultaban la marcha. Según íbamos subiendo se iba divisando entre las ramas la presa con sus canales, hasta que llegamos a un punto en donde se inició un descenso y aquí volvimos a montarnos en las bicicletas llevándonos directamente hasta el murallón de granito, que hoy en día sirve de mirador para los excursionistas como nosotros que nos asomamos al abismo de la garganta.

           Al llegar a este punto, se encontraba Marcial esperándonos para disfrutar con nosotros de las vistas que nos ofrecía la presa y el entorno paisajístico que la envolvía de forma espectacular, y acompañarnos en degustar el arsenal de reconstituyentes que llevábamos en nuestras mochilas, plátanos, barritas energéticas, aportando él también su arsenal  y hacernos fotos del histórico momento.

           Una vez descansados, alimentados y fotografiados, iniciamos el regreso pero no por el mismo camino, sino por las urbanizaciones de chalets de todas esas zonas (Las Rozas, Las Matas, etc.) que tienen poco tráfico y es posible circular sin peligro con los coches, así fuimos llegando a una zona de chalets en donde Enrique tienes unos amigos, los cuales nos ofrecieron agua fresquita para poder llenar nuestras camels baks.

           Continuamos nuestro camino y antes de llegar al inicio de nuestra ruta, nos despedimos de Luis Enrique e Isma en el punto en donde habíamos quedado con ellos. Seguimos nuestra ruta hasta el aparcamiento del palacio de Boadilla, nos despedimos muy alegremente por la mañana tan magnífica que habíamos tenido y por nuestro viaje en el tiempo y, sobre todo, aprendiendo algo más de la historia de España, gracias a la propuesta tan afortunada e interesante de Enrique.

 Rosa

Perfil  de la ruta 1