Pozo de Guadalajara 8-2-14

 


 
 

Un whats app de Isma a las 9 de la noche del viernes con la propuesta  de una mini  ruta mañanera el sábado por  Guadalajara y basta para ponernos en marcha.

Se trata de aprovechar los barrizales que ya la semana pasada estaban de cine y tras una semana de lluvias intensas (41 litros el domingo y la presa del Vado soltando agua) nos hacen pensar que a estas horas habrán dejado las pistas muy divertidas.

Hay que madrugar y a las 8,30 empieza "el baile". Tres coches, cinco personas y el galgo de Isma, por si una liebre se pone a tiro, eso nunca se sabe...

Tal como pensábamos las pistas están si cabe más encharcadas que el sábado pasado y el barro mas resbaladizo.

Tenemos delante una bajada estrecha y muy empinada, me bajo para reconocer el terreno y a los diez pasos tengo un par de kilos de barro en las botas, si al final de la bajada no hay salida (en el mapa al menos no se ve) por ahí no subimos ni en sueños.

Media vuelta y nos buscamos la vida por otras pistas llenas de roderas, zanjas y muchísimo barro, para al final descubrir que la trialera si que tenia salida, la archivamos en asuntos pendientes, por que las pistas no están para bromas ni para experimentos.

Noto un golpeteo en el coche que no me gusta, parece que tengo, un problema en un amortiguador o tal vez en la barra estabilizadora, salimos a una zona menos embarrada y miramos, Beto descubre un pegote de barro con una piedra en su interior pegado a la altura del vástago del amortiguador, mete la mano y lo quita, problema resuelto, un alivio pues ya me veía volviéndome a casa y la ruta está siendo muy entretenida.

La P.D.A. de Isma acaba de morir en acto de servicio, algún pico de tensión se ha cepillado la fuente de alimentación.

Circulamos por lodazales, cuando no por pozas de 50 metros de largo en los que mantener el coche recto es misión imposible.

Ahora es la P.D.A. de Luisen la que no va, pero afortunadamente consigue recuperarla.

Seguimos con subidas y bajadas que requieren de toda  la atención al volante. Vemos que Isma que va delante nuestro empieza a cruzarse hasta ponerse perpendicular a la pista, alguien dice que se está divirtiendo, pero no es así, detrás voy yo y el coche primero quiere meterse de lado en la zanjón del lado de la montaña, consigo salvar la situación pero el coche también se atraviesa, patinando me voy al otro lado de la pista y me quedo al borde del barranco, como diría nuestro amigo Santiago ¡¡¡Joder que situación !!! marcha atrás muy suavemente, porque el coche más que avanzar se desliza me encaro de nuevo a la pista. Luisen tambien pasa por apuros en el mismo sitio y es que esta muy delicado el piso. Por segunda vez en una semana estamos deseando que se acabe la dichosa bajada porque tiene mucho peligro.

Por fin salimos al asfalto con los coches embarrados a fondo. Son 12,45 La ruta no ha sido larga, pero desde luego si muy intensa. Nos despedimos y a casita para comer con la familia.

La semana que viene mas.

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