Senda Ortiz

 

 
 

El sábado día 8 de agosto a las 9,00 h. AM nos propuso Juanjo una kdd en la rotonda de la “Sopa Boba”, salida A-42 de la A-6, para hacer una ruta y si no recuerdo mal era el sentido inverso a la que hicimos el 9 de agosto de 2008 con el título “Los Valpurgis”. Ésta que nos propone para este sábado es dirigirnos hacia Collado Mediano -cerca de la zona quemada-, pasar por el pueblo de Navacerrada dirección a la Barranca para posteriormente subir la “Senda Ortiz” hasta llegar a los Walpurgis, a continuación tomar el camino del Calvario para descender a Cercedilla, Los Molinos, Guadarrama y finalizar en Villalba.

Pero de lo que se propone a veces con buen acierto, luego después pueden surgir incidencias que hacen necesario cambiar los planes con posterioridad, y eso precisamente fue lo que ocurrió, por lo que hubo que variar parte de lo programado.

A esta kdd solamente acudimos Juanjo, su hijo Adrián y yo -acompañada por Marcial-, porque los demás estaban de vacaciones. Al llegar al punto de encuentro nos saludamos como de costumbre y quedamos al regreso de la ruta encontrarnos con él en la piscina municipal de Collado Villalba.

Antes de iniciar la salida nos hacemos unas fotos, y sin más preámbulos empezamos el camino pedaleando tranquilamente, charlando -como no podía ser menos- y contando múltiples cosas, siendo el tema principal de la conversación las lesiones que se le han producido en la rodilla jugando al baloncesto hace dos meses a Adrián y que fueron bastantes importantes y de consideración siendo necesario una intervención quirúrgica, por lo que a partir de ahora no podrá seguir con esa afición debido al tipo de lesión que se le ha originado, así que tendrá que cambiar de deporte y la bicicleta le podrá ser de ayuda para fortalecer los cuádriceps, por lo que probablemente podremos contar muy a menudo con él.

Desde la rotonda de la “Sopa Boba”, nos dirigimos por el camino que ya conocemos la mayoría del grupo y una vez atravesada las urbanizaciones, llegamos a la carretera y nos incorporamos a la misma por nuestra derecha para tomar el camino que nos llevará hasta Collado Mediano y el pueblo de Navacerrada. Antes de llegar al mismo, pasamos por un camino que durante varios metros de su recorrido existen una gran cantidad de enormes piedras que obstaculizan casi en su totalidad su trayecto, por lo que más bien parece que necesitemos  unas  escalas para subirlas en lugar de las bicicletas, y como podemos vamos sorteándolas, unos metros montados en las bicicletas y en otros teniendo que poner el pié en tierra.

Una vez salvado todos estos obstáculos, continuamos nuestro camino para dirigirnos hacia el centro del pueblo de Navacerrada y que a esas horas de la mañana se encontraba muy tranquilo; una vez pasado el mismo ya empezamos a ir notando que vamos subiendo, porque hasta ahora aunque venimos todo el camino subiendo no te das ni cuenta, mientras tanto a Adrián le empieza a pasar un poco de todo con la bicicleta de tipo técnico: la cadena se le sale, los cambios no le responden bien......; así que Juanjo le cambia su bicicleta y seguimos con nuestro camino. Durante el trayecto Adrián va comentando que pesa más que la suya y que es una “mula”, y aquí todos nos reímos.

Cuando ya estamos casi llegando al Hotel de la Barranca, Adrián tiene la rodilla lesionada bastante inflamada, y aunque de vez en cuando sentía pinchazos, posteriormente se le va convirtiendo en dolor, con lo cual no puede seguir. A partir de este momento nos dice que sigamos nosotros y que nos espera en ese punto para iniciar la vuelta.

Juanjo y yo continuamos subiendo por La Barranca hasta llegar a la “Senda Ortiz” y nos desviamos hacia la misma. Los primeros tramos son bastantes fáciles de recorrer, más adelante vamos encontrándonos con algunas pequeñas y grandes dificultades y que se van esquivando como se puede y algunas veces nos obliga a  poner el pie en tierra como consecuencia de árboles caídos en la mitad de la senda que nos impide seguir pedaleando, los vamos sorteando y continuamos hasta el final.

Durante el trayecto nos cruzamos con algunos senderistas y unos de ellos nos piden hacerles una foto, con lo que nosotros aprovechamos también para que nos hicieran otra foto. Una vez finalizada la “Senda Ortiz”, nos volvemos hacer unas fotos, descansamos unos diez minutos y nos tomamos unas barritas energéticas, pero enseguida ponemos los pies en los pedales para ir a recoger a Adrián que nos está esperando cerca del Hotel “La Barranca”, así que volvemos por donde hemos venido.

Cuando acudimos a su encuentro, el descanso de la rodilla le ha dejado en mejor disposición de continuar el camino y, además, como el regreso es bajada, su rodilla sufrirá menos, pero en lugar de ir por donde habíamos venido, nos dirigimos dirección Becerril de la Sierra, pasando por un prado bastante divertido con pequeños toboganes y al final del mismo nos encontramos con una cancela, que como de costumbre está Juanjo abriéndola; no es la primera vez que pasamos por aquí, pues en la ruta de “Los Valpurgis del 9-8-2008” recorrimos este mismo lugar.

A continuación hacemos un descenso emocionante antes de llegar a Becerril de la Sierra por un pequeño sendero por el que hay que sortear las múltiples piedras o pasarlas por encima como se puede. El año pasado cuando bajamos por este mismo sitio, yo tuve que poner el pie a tierra varias veces, pero esta vez he conseguido no ponerlo y bajarlo completamente en la bicicleta y, además, con una buena velocidad y sin miedo, con lo que me siento satisfecha de haber superado otro reto.

La bajada hasta Collado Villalba se hace a una buena velocidad y volvemos a pasar por el camino donde se encuentran esas enormes piedras que obstaculizan el trayecto y hace más dificultoso su travesía. Durante el recorrido de vuelta, Adrián nos ameniza contándonos pequeñas anécdotas con la bicicleta en compañía de Juanjo por los caminos que pasábamos, lo que se hace muy agradable y divertido disfrutar con la compañía de padre e hijo recordando viejos tiempos.

Y así sin darnos cuenta llegamos a la piscina municipal de Collado Villalba en donde nos estaba esperando Marcial.      

 Rosa