Tarancón - Cuenca



 
 

Nos damos cita dos coches Luisen y Alberto en el Patrol e Isma y yo en el Toy para hacer una ruta bastante facilona pero es que tenemos muchas ganas de pisar un poco de campo después de tantos meses de “sequía”.

A las 8 de la mañana en Cuenca  no hace ni frío ni calor, en definitiva que estamos a 0 grados y en la carretera alguna placa de hielo nos hacer deslizar más de lo deseado.

Intentamos  entrar al campo por el punto de inicio que propone la ruta y una preciosa cancela con su cadena y candado nuevecitos nos impide el paso…empezamos bien...

Damos media vuelta y llegamos a Nohales donde retomamos los puntos que llevamos.

El piso esta perfecto (aunque un poco deslizante), hidratado y con algunos charcos congelados. Empezamos a disfrutar de alguna fuerte subida que obliga a meter reductoras.

La diversión no dura demasiado pues nuevas cancelas y prohibiciones a la altura de Saceda Trasierra nos apartan de la ruta que queremos seguir, pero bueno esto de buscar soluciones  a los abundantes contratiempos también tiene su encanto, (el que no se conforma es por que no quiere) sobre todo cuando disfrutas de la naturaleza y el otoño con sus mil colores esta para disfrutarlo.

Comemos y continuamos camino para comprobar una y otra vez que los campesinos cortan con sus sembrados las vías de comunicación del campo, nosotros somos respetuosos y damos media vuelta  cada vez que encontramos uno de estos sembrados en barbecho pues no queremos problemas con nadie, pero no se que derecho tienen a cortar pasos de servidumbre que son de todos los españoles, no de ellos en particular.

El caso es que damos mil y una vuelta (que también es entretenido) intentando encontrar la salida pero la verdad es que al final tenemos que darnos por vencidos, no hay forma de pasar de manera que carretera y buscar los puntos mas adelante.

Pistas rápidas y con barro que disfrutamos con cuidado pues en los cambios de apoyo el coche tiende a derivar, pero resulta muy divertido.

Por fin llegamos a Belinchon (a escasos kilómetros de Tarancón) y damos por finalaza la ruta. Ha sido francamente entretenida, sobre todo por la dificultad de encontrar  el acceso a los puntos, con algunas bonitas vistas entre pinares y otros tramos sin un árbol que llevarse a la vista. Con todo un día estupendo.

 

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