Túnez 2009


 
 

  Dia 3/4/09

Después de varios años aplazando este viaje, al final, todo llega y estamos camino a Túnez. Carlos, Angélica y Brian en su flamante Toy, Alberto, Emilio y Raúl en el suyo, Metra y Ana en la Pick Up y  Los Escuderos con nuestro Toy.

Nuestro destino es Arlés a unos 60 kilómetros de Marsella donde embarcaremos. La inseguridad en cuestión de robos de ésta última ciudad así lo aconseja.

Por primera vez en nuestros viajes hemos decidido ir acompañados Lo haremos con la gente de Territori. La diferencia de precio no es grande y adquiriremos experiencia en este país desconocido para nosotros.

No terminamos de arrancar y la centralita recién instalada de Alberto da problemas. En cuanto el motor sube a 3.000 vueltas corta la inyección y el coche se cala. Luego sabremos que a Carlos, que también la tiene igual  y también recién instalada le ha originado los mismos problemas, menos mal que se puede desconectar y continuamos viaje sin problema.

Cenamos en un Mcdonalds (una concesión a los chavales del grupo) y dormimos como lirones después de los mil kilómetros que nos hemos metido para el cuerpo.

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Dia 4/4/09

Una vez desayunados nos vamos a Marsella, allí nos encontramos con el resto de los grupos, unos vamos a Túnez (26 coches en total) y otros tantos a Libia. No terminamos de poner pie a tierra en el puerto y la organización nos dice que el Mediterraneum, el barco que nos tiene que llevar, esta estropeado y que tenemos que embarcar en Génova, es una faena pues Génova esta a unos 400 kilómetros de Marsella, pero a toda pastilla nos dirigimos allí. Llegamos pasado el medio dia.

Allí esta nuestro barco, tiene bonito hasta el nombre, El Carthago, formamos la típica fila para el embarque y comemos algo aunque rápidamente hay que meterse en los coches porque empieza a llover de  forma intermitente. La organización nos reúne y parece ser que hay problemas, no tenemos billetes para ese barco. Hasta las 3,30 pm no abren la taquilla de modo que a seguir esperando “a ver si hay suerte”. Los ánimos de los viajeros se van “caldeando” cada vez mas.

Definitivo, el barco esta completo y la organización nos dice que debemos volver a Marsella y que perderemos dos días del viaje que es lo que tardara El Carthago en ir y volver a Túnez. El personal explota y algunos quieren abandonar el viaje, pues esto parece una tomadura de pelo. Nos ofrecen dormir en Marsella en el barco averiado y de nuevo partimos. Por el camino una llamada de teléfono de la organización nos informa que nos busquemos un hotel pues parece ser que no se puede acceder al barco estropeado ¡esto es para volverse loco!

En las afueras de Cannes encontramos un hotel no demasiado caro y pasamos la noche.

Dia 5/4/09

Desayunamos y como tenemos el dia por delante nos vamos a visitar Mónaco. Los Ferrari, los Bentley y Lamborgini, parece que por allí los regalan, damos un paseo por el puerto deportivo y las embarcaciones son de un lujo apabullante, uno de estos barcos (no de los mas grandes) esta en venta por el módico precio de 7.500.000 €, total por ese “módico” precio dan ganas de comprarlo.

Comemos en un restaurante del puerto y lo hacemos estupendamente y no demasiado caro. Los mejillones al vapor con salsa curry estaban de vicio.

Llegamos a Marsella y ya se puede pasar al barco averiado El Mediterraneum, ocupamos nuestros exiguos camarotes. Los coches pasarán la noche en una campa vigilada que han habilitado.

Una nueva reunión de la organización para darnos explicaciones que a estas alturas ya no convence a nadie. Nos proponen recortar casi toda la parte “turística” y continuar con el 80% del viaje en el campo y que nos resarcirán económicamente o es “especie” del daño sufrido.

Terminada la reunión nosotros tenemos nuestra reunión particular, evaluamos los kilómetros ya recorridos, dudamos si renunciar pero al final decidimos “tirar palante”.

Cenamos horrorosamente mal la comida del barco y nos apretamos unas partidas de mus, como hemos venido haciendo en las largas horas de colas que hemos soportado esperando al barquito y nos vamos a dormir.

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Dia 6/4/09

Amanece y ya estamos esperando en la campa para embarcar y como el dichoso viaje esta gafado por completo los pescadores de Marsella se han puesto en huelga y están bloqueando la bocana del puerto, de modo que a toda prisa a los coches para ir a Toulón que es donde atracará El Carthago, de verdad esto es una locura otros 60 kilómetros de carretera y venga a gastar en gasoil, en peajes y lo peor de todo en tiempo.

A un par de coches (no de nuestro grupo) les roban un bolso y los pasaportes en un semáforo , abren la puerta y se llevan lo que pillan menuda panda de ladrones hay en esta ciudad francesa.

Por fin embarcamos y nos preparamos para la larga travesía de 22 horas afortunadamente el mar esta plano como una mesa de billar y disfrutamos del sol en cubierta.

En el barco pasamos la frontera, lenta y tediosa como es habitual en África. Mientras esperamos la cola el policía aduanero le pega una bronca de cuidado a un tipo que esta fumando en la sala, hasta aquí perfecto pues esta prohibido fumar en la sala, pero a los cinco minutos él se pone a fumar delante de todo el mundo, no uno si no varios cigarrillos, la cosa tiene bemoles. Cenamos y nos vamos a dormir movidos por el suave oleaje.

 

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Dia 7/4/09

Como tenemos los papeles listos pasamos la frontera en tierra en un santiamén. Tan solo cambiamos moneda, euros por dinares. Más carretera, y más carretera, pasamos de largo por Kairouan, y por fin a destino en Sbeitla de la que tampoco vemos nada.

Nos hospedamos en el Supetula Palace que no esta mal, como no hay sitio para todos en ese hotel (que no estaba previsto) 8 coches continúan hasta Gafsa y allí los recogeremos mañana.

Otro dia sin pena ni gloria, hemos recorrido medio país y no hemos visto más que una cinta de asfalto negro. Mañana empieza lo bueno, al menos eso esperamos, ya llevamos cinco días de viaje, que se dice pronto, pero os aseguro que es muy largoooo.

 

Dia 8/4/09

Tempranito salimos rumbo al Chott El Jerid, recogemos a nuestros compañeros en Gafsa y tras otro buen puñado de kilómetros por carretera nos adentramos en el Chott. Es todo un mar, la zona anegada es de unos 60 kilómetros de este a oeste y se amplia a los  90 kilómetros  tal vez mas en la zona de marisma, parece casi  imposible pensar en meter ahí un coche, esta totalmente cubierto por el agua y todo lo que circunda el agua es un cieno pegajoso que tiene un aspecto amenazador. Disfrutamos lo exótico del paisaje, unas fotos y continuamos. Llegamos a Douz donde repostamos a tope incluido los jerrican pues nos esperan tres días de dunas lejos de gasolineras.

Después de comer bajamos presiones a 1,1 pues la arena esta bastante compacta y empieza la diversión. Las dunas son pequeñas al principio, pero nos parecen el delirio después de tantos kilómetros por asfalto. Tras unas horas de duneo acampamos en una explanada que nos permite ver la puesta de sol. Montamos las tiendas y mientras unos recogen algo de leña para la hoguera Metra nos prepara una excelente barbacoa incluidos unos deliciosos pinchitos morunos que nos ha elaborado él mismo.

Abrigados y al amor de la lumbre, pues la temperatura diurna es de unos 12 grados y ahora esta bajando rápidamente, nos hacemos un mus con unos wiskatas.

De madrugada hace un frío que pela y tengo que ponerme el forro polar y meterme en el saco tapado hasta las orejas.

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Dia 9/4/09

Amanece un dia nuevo y tras el desayuno nos ponemos en marcha. Ya empezamos a tocar dunas de verdad y algunos coches empiezan a tener enganchadas que se solucionan rápidamente un poco de pala unas planchas y a continuar.

Todo lo que se ve en muchos kilómetros a la redondo es arena y más arena, una belleza.

Carlos que viene por detrás nuestro se queda, intentamos ayudar pero la organización insiste en que son los coches próximos, o los de la organización, los deben hacer el trabajo, por lo que continuamos, luego cae Alberto en una duna aparentemente facilona, pero ya se sabe si cortas gas antes de tiempo o titubeas te quedas.

Paramos a comer y ponemos un toldo de coche a coche, pues hoy aunque no hace mucho calor, el sol de medio dia aprieta.

Hemos recorrido unos 60 kilómetros de dunas de muy buen tamaño, que no esta nada mal.

De nuevo montamos el campamento y otra  barbacoa, esta vez Metra se supera con las chuletillas de cordero. Hoy nos vamos tempranito a la cama pues la jornada ha sido dura no ya solo por el duneo si no por el curro de ayudar a desatascar, dormimos como lirones. De los ronquidos mejor no hablo pues eran muchos y atronadores.

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Dia 10/4/09

De nuevo en marcha. Continua el paso por el erg con dunas cada vez mas altas, aquí algunos coches empiezan a sufrir heridas de “guerra” paragolpes arrancados y algunos fallos en la electrónica en el Pathfinder, aleta y paragolpes de un Toy, un Mitchu con los plásticos del pase rueda colgando, en fin nada serio. En una subida fuerte Metra se queda y hay que darle un eslingazo que le pone de nuevo en marcha, la batalla penaliza a la pick up en las dunas.

Tenemos delante una duna verdaderamente inclinada y muy alta, es la ocasión para desconectar la electrónica del Toy y ver si "el invento" funciona. Tercera reductora y arriba, que delicia, cuando una rueda patina nada la frena y sube, sube, sube y sube, que maravilla, sin necesidad siquiera de bloqueo central. Gracias al Kadejotero que ha compartido con todos nosotros su hallazgo.

Estamos terminando el cordón de dunas y subimos presiones. Para llegar al siguiente punto no hay pista de modo que nos buscamos la vida sorteando cientos de montículos de hierba de camello, muy divertido, por fin llegamos al punto de reunión y nos encontramos con otro mar de dunas altas y con la arena mas blanda que las que hemos estado pasando todo el dia. Nos comentan que son dunas jóvenes que hace tres años no existían en esa zona, de nuevo a bajar presiones. No terminamos de entrar en el “berenjenal” y el Defe que nos acompaña no copia que hay que bajar presiones, no tiene experiencia y ataca la duna con 2.4 de presión en las ruedas, resultado que no vuelca por que tiene suerte, ha bajado la pendiente de la duna de costado y gracias a que era una “mini duna”. Está hasta las estriberas, con eslinga y planchas parece que no saldrá. En ese momento voy delante de él, damos la vuelta no sin dificultad en medio de la duna para tirar con el cabestrante, quitamos la arena de debajo del coche y para ayudar al winche le ponemos la polea reductora y empiezo a tirar lentamente pero el coche se inclina aun más, cambiamos de ángulo el tiro y ahora sale a la primera.

Son pocos kilómetros de dunas los que nos quedan a Kasar Guilane pero son los mejores, la luz del medio dia hace que las dunas parezcan planas y es difícil evaluar por donde hay que seguir, de cualquier modo disfrutamos un rato inolvidable.

El oasis y su camping están llenos de gente, nos encontramos con un par de Unimog y con los de Guaja Aventura, asi como un grupo de italianos.

El contraste esta servido mientras unos buguies corren como diablos, los dromedarios lentamente recorren el oasis en busca de agua.

Señores esto se acabó, inflamos de nuevo nuestros neumáticos y por la Pipeline camino a Matmata al Hotel Diar El Barbar, no esta mal, incluida su replica de cueva troglodita,  aunque tantos viajeros juntos duchándose al mismo tiempo hace que los menos avispados no tengan agua. La cena acorde con el resto del hotel “entre fuerte y flojo” .

Tenemos dos opciones para mañana: madrugar y ver las casas trogloditas o dormir una hora más. Como un solo hombre optamos por verlas.

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Dia 11/4/09

Tomamos los coches para ver las casas trogloditas, de entrada nos llevan lo primero a unos puestecillos para ver si nos dejamos algunos dinares y claro algunos pican, después nos enseñan las casas, bueno hasta aquí discreto, pero cuando llegamos a un imponente cartel que dice “MUSEO” un hombrecillo nos dice que hay que soltar 4 dinares por barba para verlo. El personal huye en desbandada ante semejante atraco y a pesar de que el hombre cuando ve que la clientela se le escapa ofrece 2 dinares por barba y que los niños no paguen, ya es tarde se acaba de quedar sin clientela ya espabilara para la próxima…supongo.

Carretera hasta Gaves y por el litoral hasta Sfax. Llegamos a El Jem donde podemos contemplar su hermoso anfiteatro, unos de los últimos (construido a finales del siglo II y principios el III) que hicieron los romanos y que reunía toda la experiencia acumulada de anteriores proyectos. Paseamos entre las ruinas admirando su buen estado de conservación.

Comemos en un bareto comida típica, (bricqs de huevo y pollo)l a verdad que bien, pero un poco caro a pesar de las varias rebajas que nos hizo el dueño.

Otra vez al coche hasta Hammamet. El hotel Lella Baya precioso, el hall es un autentico palacio y de unas dimensiones descomunales, las habitaciones magnificas con vistas al mar todo un regalo para la vista. Los chicos se dan un baño en la piscina climatizada y disfrutan como enanos.

El buffet esta a la altura, con platos típicos todo muy abundante y sabroso, después de cenar nos damos un paseo por el paseo marítimo atestado de tiendas pero es tarde y muchas están cerrando, de todos modos son tiendas excesivamente turísticas para nuestro gusto, aunque alguna cosilla cae. De vuelta al hotel nos acercamos al karaoke y algunos participantes cantan mejor que muchos cantantes “de verdad”, pasamos un rato muy agradable, unos fumando una sisa y otros con un “pelotazo” en la mano.

Nos vamos a descansar que mañana toca barco.

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Dia 12/4/09

Amanece diluviando y tenemos que aminorar la marcha por que el agua embalsada en la autovia no es el mejor terreno para una rueda con tacos, llegamos a la frontera tunecina y de nuevo las interminables colas para pasar la aduana, lo peor es que estamos en un descampado y no podemos salir de los coches pues continua lloviendo intensamente, tras un par de intentonas logramos cambiar los dinares sobrantes por euros. A la policía  aduanera le importa un rábano tener a 200 coches esperando, se lo toman todo con una calma indolente que llega a ser insultante, para luego ni siquiera mirar en los coches.

Además de la lluvia esta soplando un viento fuerte que hace que se este levantado oleaje hasta dentro del puerto. Pienso: si aquí esta así (que esta resguardado) como estará fuera… pues fuera en mar abierto está con unas olas de tres pares de narices.

Es el cumpleaños de Angelica le preparamos con una galleta y una  vela su pastel de cumpleaños y le cantamos el cumpleaños feliz y ella nos regala una sonrisa.

El primero en ponerse verde, por culpa de la mala mar es Emilio que opta por irse a su cama, luego Metra nos obsequia con una pota digna de reyes, el resto del grupo esta entre un gris cerúleo y un verdoso suave, los únicos que estamos disfrutando somos Alberto y yo que para nuestra fortuna la palabra mareo no existe, al final solos, aburridos y con todo el personal vomitando a nuestro alrededor decidimos acostarnos. A todo esto el barco da unos meneos realmente impresionantes.

Algunos dormimos como lirones, otros lo hacen como los búhos, con un ojo abierto pensando que en cualquier pantocazo el barco se partirá por la mitad. Vamos que el viaje sigue como empezó” tarde y con daño”.

Dia 13/4/09

Por fin amanece con un sol esplendido, pero el mar sigue moviendo el barco de 164 metros de eslora y 27 de manga como si fuese un corcho.

Algunos pasamos el día tomando el sol en cubierta, otros prefieren el “cubículo” de sus camarotes para refugiarse. Charlamos con otros compañeros que no sufren “el mal del mar” lo que no evita que la travesía sea larga y sobre todo muy pesada. Deberíamos atracar en Marsella sobre las 3 pm pero entre el retraso en la salida y la mala mar son las 6 de la tarde cuando llegamos a puerto. Desembarcamos y nos despedimos de los que hasta ahora han sido nuestros compañeros de viaje y ponemos rumbo a Madrid. Tenemos por delante 1.200 kilómetros. La hora estimada de llegada son las 5 de la mañana, todos decimos llegar del tirón excepto Carlos que se queda en Lérida a dormir.

Ya estamos todos en casa, después de mas de 4.300 kilómetros en los que hemos recorrido 4 países  y un principado, para tan solo hacer 200 kilómetros de dunas.

No paro de preguntarme si ha merecido la pena…¿volveremos? tal vez, solo se que hemos añorado los hermosos contrastes de nuestro querido Marruecos.