Túnez 2014


 
 

18 - 4 - 14

 

Hemos tenido que esperar cinco años para tomarnos la revancha, pero hemos superado con creces nuestras expectativas. En este 2014 por fin hemos conocido al menos una parte aunque sea pequeña de Túnez, que para un viaje de estas características es mucho.

Nos hemos dado cita siete coches y doce más uno viajeros, todos miembros del foro de Panzajoteros.

Salimos de Madrid a las 6,30 de la mañana y nos vamos agrupando por carretera. En la primera "parada técnica" tenemos nuestra primera toma de contacto "en vertical" con los que serán nuestros compañeros de viaje, a algunos  ya los conocemos de una comida anterior, pero a otros no.

Los kilómetros van pasando amenizados con la charla entre emisoras y llegamos por fin a un bareto infame de cuyo nombre no quiero acordarme, donde comeremos, o mejor dicho "malcomeremos", basta con decir que de doce más uno comensales nadie sale ni medio satisfecho. Su nombre (que no quería revelar pero las ganas me pueden) es Can Chato, pongo el nombre aunque solo sea para evitar que otros incautos caigan en sus redes.

Abandonamos la piel de toro para adentrarnos en tierras galas, concretamente Salón de Provence. Llegamos al hotel,  tomamos posesión de las habitaciones  y cenamos de lo nuestro en una pradera al lado del parking. Esto sí es cenar "como Dios manda " jamón  pata negra, lomo, queso curado  y como no el tocino tres vetas de Paco, regado con algunos riberitas y un brandi para rematar la faena.

Hemos recorrido unos mil kilómetros y mañana tenemos por delante otros cuatrocientos hasta Génova. Después de un rato de sobremesa nos vamos a dormir. En mi caso a trompicones, pues los ronquidos de Alberto siguen siendo de primera especial y a pesar de que me pongo tapones sus bramidos me llegan con total nitidez.

 

19 - 4 - 14

 

Madrugamos y salimos para Génova a la que llegamos a las 2.30 pm con tiempo de sobra para sellar el documento de entrada y esperar la tediosa cola de embarque.

Nuestro barco será el  La Suprema de la compañía  Grandi Navi Veloci de unos doscientos metros de eslora, una bestia que se va tragando los tráiler , los coches  y las personas como la ballena se trago a Jonás.

Tomamos posesión de nuestros camarotes y al bar a tomar un bocado también de lo nuestro. Tenemos pendiente una partida de mus con Jaime y su cuñado Antonio. En la primera partida nos "abrochan un zapato" 3-0, pero en la segunda nos desquitamos con un 3-1 a nuestro favor. Hay más jugadores y vamos cambiando las parejas para matar el rato.

La cena la haremos en uno de los restaurantes del barco, en mi caso una lasaña bastante buena y unos calamares con pescaditos fritos que no estaban mal. Una sobremesa delante de un café, una copa y a la cama. El barco tardara desde Génova unas ventidos horas en llegar al puerto de la Goulette en Túnez.

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20 - 4 - 14

 

El mar ha estado como un plato durante toda la travesía y he podido dormir mecido por el leve movimiento del barco.

Desayunamos y  damos un paseo por cubierta. Afortunadamente el día es soleado  y con un forro polar  se está bien al aire libre. Charlamos de todo lo que se puede charlar cuando estas confinado tantas horas. Ponemos a punto los navegadores y los GPS y nos disponemos a atracar.

El paso de la frontera es "una maravilla", te hace sentir como un ratoncillo en un laberinto. Este papel a la ventanilla de la izquierda, el otro papel se entrega a doscientos metros mas allá en la cola de la derecha, el otro papel en la ventanilla 14 a cien metros de la primera, en fin los hermanos Marx hubiesen hecho una magnifica película de esta sucesión de pequeñas locuras.

En la oficina de cambio de moneda nos quieren tomar el pelo. Aquí da comienzo la lucha "Tunecinos Tangones" versus "Pardos de la Meseta" (según frase de María) que durara todo el viaje y que se saldara con una abultada goleada de los "Tunecinos Tangones" y es que se nota que juegan en casa.

Ponemos gasoil baratito, aquí da gusto llenar a 0,55 € y nos vamos por autopista a Matmatta.

La primera nos la meten doblada (a todos) en el peaje de la autopista, que es de unos dos dinares y nos clavan seis. Los carteles luminosos que marcan el importe están apagados y te cobran lo que les da la gana.

Estamos llegando a Sfax y el coche de Emilio se está quedando sin fuerza y expulsa un humo que no presagia nada bueno , paramos en un área de servicio para descubrir que el coche está seriamente herido . Cada uno tenemos una opinión, que si el turbo , que si la culata, que si ... yo que sé. El coche no puede moverse esta al parecer en tres cilindros, pero la buena fortuna (dentro de la desgracia) ha querido que paremos en un área que tiene un par de grúas disponibles .

Emilio y Mercedes irán a la Toyota de Sfax e intentaran solucionar el problema para poder continuar viaje.

Nosotros por nuestra parte hemos continuado camino hasta llegar  más bien tarde al hotel Diar Barbar en Matmatta. Casi no cabemos en el parqkig del hotel. Hay una montonera de defender, motos y  un  camión Man bonito de verdad (menos mal que no es Semana Santa). Una vez tomamos nuestras habitaciones nos vamos a cenar. A pesar de ser tan  tarde el bufet nos ofrece los típicos platos tunecinos : La Harira (sopa picante), Los bricks (hojaldre rellenos de huevo frito) Cachouca (una especie de menestra de verduras) y Mirmiz (estofado de cordero con judías) la  verdad es que todo lo que probamos estaba bueno, lo único negativo es el camarero que tenía un "rebote importante" supongo que por tener que trabajar  hasta tan tarde.

Como siempre un poco de charla y algún que otro vasito de "agua de fuego" de la botella de brandi de Ignacio o de nuestro whiski y a dormir que mañana empieza el baile.

21 - 4 - 14

 

Hemos desayunado bien y nos vamos a ver las casas subterráneas del lugar, unas fotos, ya que esto ya lo conocíamos y nos vamos a Douz. Ponemos Gasoil y nos vamos a ver el Chott el Jerid, que este año está absolutamente seco, dan ganas de meterse pero la prudencia aconseja lo contrario. Se ha levantado un viento brutal que arrastra la arena en suspensión y casi parece que es de noche , hay que poner las luces  para que el coche que te sigue te pueda ver.

Contactamos con Emilio y el viaje ha terminado para ellos, parece que uno de los inyectores ha perforado el cuarto pistón y el coche esta visto para sentencia , volverá a España en grúa.

Nada podemos hacer y continuamos viaje. Llegamos al chiringuito en mitad del Chott donde venden refrescos y rosas del desierto . Las formaciones de sal  han desaparecido, solo quedan la estacas que les servían de apoyo . El viento es realmente insoportable y la arena que lleva en suspensión aun mas.

Tras una breve parada nos dirigimos al oasis El Faouar para recoger a nuestro guía Hedí el lleva los permisos para poder circular al sur. Va con su mecánico, una francesa (con sus añitos a cuestas) y  un vejete que configuran  ciertamente  un cuarteto cuando menos  pintoresco...

María que habla francés nos traduce lo que el guía dice ya que este no habla ni papa de la lengua de Cervantes.

Llenamos el depósito y el jerri de gasoil,  compramos pan y nos adentramos poco a poco en el gran erg oriental. Bajamos presiones y tras un rato de pisteo con arena tomamos contacto con las primeras dunas y naturalmente se producen las primeras quedadas. Hemos llegado a la zona donde se pueden coger rosas del desierto, están por todas partes cogemos algunas y continuamos. Hemos bajado presiones a 0,9, en contra de la opinión del guía, pero yo se que  tanto las Maxxis  como las BF M/T con sus ocho y once lonas respectivamente pueden rodar tranquilamente a esta presión. El coche va como la seda y no tenemos ninguna enganchada. Es cierto que pasamos por alguna zona de piedra, pero siendo cuidadoso por donde pisas y sus brusquedades al volante se va perfecto.

Sacamos nuestra bandera pirata para ponerla en la antena y que se nos vea en las dunas  y resulta que Maria y Jesus tambien llevan una, a partir de ese momento y sin menoscabo de los demás compañeros, nuestros lazos se estrechan :-)

Ya esta atardeciendo y el viento que no amaina, buscamos un sitio para acampar, pero estamos rodeados de dunas y el viento se lleva la arena de una cresta a otra. Tenemos que utilizar las gafas de ventisca . Recogemos un poco de leña para hacer una buena hoguera y nos sentamos a esperar que amaine. Cuando el sol se está poniendo parece que baja un poco de intensidad, lo que nos anima a prepara la barbacoa. Logramos sacarla adelante pero la verdad es que comemos carne con su poquito de arena. Gracias a que el buen humor y el apetito no nos abandonan al final cae toda la carne, las morcillas y los chorizos y eso que era mucha cantidad. Un ratito de charla y a la cama que mañana (cosa rara) hay que madrugar.

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22 - 4 - 14

 

El viento ha soplado durante toda la noche zarandeando las tiendas y los que han vivaqueado están llenos de arena, pero ya se sabe que sarna con gusto no pica. Los coches por dentro también están llenos de arena y gracias a "la pelos" logramos dejar los plásticos limpios. Nos ponemos en marcha, y atravesamos un cordón de dunas bastante altas y muy divertidas pues son como circular por una montaña rusa. Hemos llegado al parque  reserva de las gacelas (Djebil). Pisteando pasamos cerca de un acuartelamiento y nos cruzamos con un Unimog del ejercito con techo de lona y pintado de camuflaje precioso, tiene más años que Matusalén pero se le ve en su salsa. Paramos a refrescarnos en un pozo con un agua fresca y cristalina, el molino que ayudaba a sacar el agua está destrozado. Mas dunas y mas dunas, mas y mas diversión. El viento está siendo moderado pero poco a poco parece aumentar de intensidad.

Nos encontramos con uno de los componentes de lo que fue Territori y nos comenta que un coche de su grupo en S/S sufrió un vuelco y había  un herido leve.

Continuamos con nuestras dunas cada vez mas sueltos. Atardece y vamos buscando un lugar para dar descanso a tanto estrés.

Encontramos el lugar  para acampar y oímos ruido de motores a lo lejos, se trata de un grupo italianos con sus 4x4 entre ellos el famoso Mercedes 6x6 con sus no menos famosos ejes de pórtico, algunos charlan con el propietario, que no parece entusiasmado con el comportamiento del carísimo bicharraco. Montan un campamento a base de lujo asiático en el que solo faltan algunas danzarinas del vientre y un par de  elefantes engalanados de oro y brillantes deambulando por los entornos, para darle más color al tema africano. ¡¡Menudo nivelazo!!.

Recogemos un poco de leña y parece que hace algo menos de viento, lo que nos anima a montar las tiendas y preparar la segunda parte de la barbacoa. Esta mejor que la de ayer pero seguimos comiendo algo de arena, nada que la buena voluntad no mitigue. Hedi nos ha hecho pan sobre unas brasas en la arena y esta muy bueno.

Estamos sentados de sobremesa charlando y comentando que por fin el viento ha desaparecido cuando empieza soplar de verdad de la buena , vamos a lo bestia. Por ejemplo mi tienda ha soltado algunas piquetas y está casi plana, coloco de nuevo la piquetas y me meto dentro pensando que con mi peso la cosa cambiara, pero el vendaval es de tal magnitud que la tienda y yo dentro rodamos como una croqueta por la duna, pasada la humillación, recojo todo en medio de un viento insoportable y me meto en el coche a dormir. La noche en el coche es de las de que uno prefiere olvidar.

 

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23 - 4 - 14

 

Nos ponemos en marcha tras un ligero desayuno. Naturalmente yo estoy hecho un cuatro o tal vez un ocho no lo se bien.

Continuamos atravesando cordones de dunas. Ignacio nos obsequia con el  primer desyante  nos ponemos en marcha para arreglar el problema pero al final se decide cambiar la rueda, luego en el oasis mejor posicionados la repararemos con calma.

Seguimos duneando y Jaime nos regala la segunda desyantada. Nos cuesta Dios y ayuda cambiar la rueda pues cuando mas cavamos para dejar libre el hueco mas arena cae de la duna. Tal vez es uno de los momentos de más calor del viaje y a causa de colaborar para sacar la arena  de debajo de la rueda me entra una "pájara" de cuidado, debo tomarme una cocola que de nuevo me devuelve al mundo.

Con ayuda del mecánico cambiamos la rueda y luego hay que tirar con el winche y por fin libres, mientras por nuestra derecha nos han pasado los defes y el camión que estaban en Matmatta, impresionante ver evolucionar con tanta elegancia al camión en aquellas dunas tan cortas y empinadas.

Al final de la jornada todo el grupo sabe lo que es que te saquen eslingado, es lo que tiene la arena en una decima de segundo estas atrapado.

Estamos llegando al objetivo de nuestro viaje el oasis de Er Reched. Se trata de un oasis rodeado por autenticas montañas de arena y sus aguas son calientes, cuando llegamos la gente se está bañando, personalmente no me agrada la idea de bañarme en esas aguas estancadas y "acariciadas por miles de mosquitos ".Buscamos un lugar donde acampar pues aquello parece la Castellana en hora punta, literalmente cientos de coches, motos y camiones  nos hemos dado cita en el oasis.

En el año 2011 Paco y sus compañeros de viaje enterraron una botella en un determinado lugar de este oasis, con los nombres de los viajeros, tenemos el punto GPS  e intentamos localizar el lugar del enterramiento, pero a pesar de los esfuerzos y la zanja que algunos cavaron la botella no apareció.

Preparamos el campamento y reparamos las dos ruedas desyantadas y el mecánico le da un repaso a la rotula del coche de Jaime que la verdad suena francamente mal.

Preparan unos huevos con migas y el resto de la barbacoa,  un poco de panceta ibérica y unos pinchos adobados estos últimos tardan mucho en hacerse, están medio crudos  y al final no se los come nadie.

Esta noche el viento nos respeta y podemos charlar un buen rato y tomar algún licorcillo sin que nada nos moleste.

 

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24 - 4 - 14

Un breve desayuno y dejamos el oasis y ponemos rumbo al Ksar Guilane. Para mi gusto esta zona de dunas es la más bonita y seguramente la mas difícil que hemos hecho, algunas bajadas recuerdan a las   grandes dunas de Chebbi, nos cruzamos con gente con empanzadas severas, y un coche al parecer averiado, como digo es una zona técnicamente complicada pero todos la superamos con nota, no sin alguna quedada. La motos nos pasan y repasan, se lo están pasando en grande, como nosotros. Un cordón de dunas da paso a un valle y este a otro cordón de dunas es muy entretenido.

Llegamos a una especia de  camping de haymas  y alquilamos una para poder comer cómodamente pues hoy el sol está pegando fuerte, sin agobios, pero al medio día una sombra se agradece.

A partir de aquí se van espaciando mas los cordones de dunas hasta dar paso a la pista que rodea el parque de Jabil. Ya estamos llegando a Kasar Guilan  tenemos reservas en el camping Paradis, pero Hedi el guía nos insiste en que conoce uno mejor y que es más barato, de modo que allí nos dirigimos el sitio no está mal (para el lugar donde está ubicado) Alberto y yo tomamos una haima con su cama y su colchón y otros prefieren dormir en el aparcamiento en sus tiendas.

La ducha es simplemente maravillosa, uno no ver la forma de salir de ese chorro de agua caliente que poco a poco se lleva las toneladas de arena que alberga nuestro cuerpo.

Cenamos bien. Una sopa, unos espagueti picantes , un poco de pollo con patatas y fruta acompañado de los consabidos ribera del Duero que hace que todo sea mejor.

 

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25 - 4 - 14

Afortunadamente hoy también he podido dormir unas cuantas horas del tirón. He pillado un catarro y entre los ronquidos y las toses conciliar el sueño se hace complicado.

El coche de María y Jesús no va bien, la suspensión no funciona correctamente y parece que ha perdido algo de potencia y tratan de ajustar los niveles de todos los líquidos del coche para ver qué es lo que esta fallando. Fernando (con un programa que lleva) resetea  el coche para que deje de estar en modo protección, pero no logran arreglarlo, como siempre la electrónica nos la ha jugado.

Con buen criterio se decide abandonar el plan de dunas, con dos coches semi - averiados, por tanto pistearemos un poco y haremos turismo

Desayunamos y ponemos gasoil de garrafa, aquí nos clavan a un euro el litro. Obviamente ponemos lo justo para llegar a la próxima gasolinera.

Vamos muy bien de tiempo pues no hemos tenido graves problemas, por lo que nos vamos a conocer el Kasar Hedada, donde se rodaron escenas de la guerra de las Galaxias en el año 97.

La pista tiene varias roderas, algunas con tolee ondule en muchos tramos pero es muy llevadera. El Ksar es una pasada. Algunas edificaciones se mantienen  bastante bien lo que habla de lo bien que fueron construidas.

Paseamos por su interior y descubrimos jerris, cajas de bombas y cajas de pequeña munición que los alemanes, del África Corps dejaban esparcidos por el desierto, por donde deambularon en la segunda guerra mundial.

 Lo bueno ya se ha terminado y solo nos queda disfrutar del turismo convencional . Carretera y manta. A medio día estamos en Gabes, recalamos en un buen sitio para comer un pescado a la parilla en el restaurante La Corniche. Comemos bien, la pena es que no nos dejan sacar nuestra bebida.

María y Jesús ha hecho un último intento de solucionar el problema del 100 en un garaje cercano pero no consiguen nada positivo. El coche volverá a España sin poder pasar de 100 Km/H.  No pueden comer con nosotros y se conforman con una pizza.

Hay que buscar un hotel donde dormir camino de Hamamet . En Sfax y tras alguna que otra vuelta (nos llegan a pedir en algún hotel hasta 150 dinares por persona). Encontramos un pequeño hotel  El Kaiser a un precio razonable, los coches los dejamos en un parkig cercano, le damos una propina al tío que lo vigila y listo a cenar. Tomamos una pizza muy buena y a dormir.

 

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Tras el desayuno nos damos un paseo por la medina de Sfax y hacemos alguna compra en sus  tiendas, algunos dátiles, alguna guindilla seca para hacer la Harisa, y algún recuerdo tunecino.

Jesús y yo nos compramos unos "pantalones cagaos" y nos la vuelven a meter, según María los hemos comprado al mismo precio que están en el rastro madrileño, bueno nos contentamos pensando que estos son tunecinos auténticos, al menos no tienen la etiqueta de "made in china".

Volvemos a los coches y salimos a la autopista para llegar a Hamamet a medio día. El hotel es el Lella Baya. Allí nos está esperando Emilio ya que el coche con su conductor debe subir al barco el mismo día que nosotros. Como el lleva allí varios días se conoce todos los recovecos y nos vamos a comer a un restaurante que nos recomienda, La Bullabesa donde comemos de cine a base de pescado por un buen precio, un paseo por las tiendas de Hamamet donde venden todas las marcas falsas del mundo mundial y al hotel a sestear un poco y pasar las fotos de todos al ordena de Paco, que luego copiaremos.

Una buena cena en el bufet libre del hotel y Paco nos descorcha unas botellas de cava para brindar por la feliz conclusión del viaje, todo un detalle.

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En el barco hay que estar a 17,30 por lo que tenemos toda la mañana para hacer turismo. Primero una visita a Cartago y sus ruinas. El anfiteatro que esta reconstruido y las termas de Antolino. Nos cobran diez dinares por barba. pero merece la pena.

Salimos dirección Sidi Bou Said pueblito con cierto parecido al Chef Chauen Marroquí con sus calles encaladas y pintadas de vistosos colores. Turística al cien por cien, paseamos entre sus estrechas calles  y nos marchamos al puerto. Por el camino compramos pan pues hoy comeremos de lo nuestro. Llegamos perfecto de hora y una vez arreglados los papeles comemos.

Embarcamos más o menos a la hora prevista en el mismo barco que nos trajo La Suprema. Algunos nos retiramos al camarote a disfrutar de una buena siesta,  la mía es como diría Cela de pijama y orinal, tres horitas "sobando como un campeón".

Volvemos a nuestro mus y Jaime y Antonio nos ganan por 4 partidas a 3. El juego ha sido  reñidísimo, de los que hacen afición. Cenamos de nuevo en el restaurante del barco.

El mar está haciendo que el barco se mueva bastante pero a mí me mece y a pesar de las tres horas de siesta duermo como un lirón.

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Un desayuno naturalmente en el barco y ya con "todo el pescado vendido " el dichoso barco  parece no avanza hacia adelante, se hace eterno, eterno, eterno. Sobre las 18,30 atracamos.

 De nuevo la cola para poder sacar los coches del ferri y carretera.  El coche de Emilio sale remolcado. Fernando con Emilio de copiloto e Ignacio con Mario harán el viaje del tirón a Madrid. El resto lo haremos con más calma pues no tenemos demasiada prisa.

Hemos recorrido unos 400 kilómetros y tras algunos titubeos encontramos un hotel  Ibis. Por un momento pensamos que no tendrán habitaciones, pues hay un autocar en la puerta y bastantes coches, pero afortunadamente no solo hay sitio, si no que nos ofrecen un espacio para cenar de lo nuestro, con lo cual matamos dos pájaros de un tiro.

A la 6,30 de la mañana estamos desayunando. Paco, Mariangeles, Jesús y María harán el viaje algo más despacio por que el coche no va bien a partir de los 100 Km/h. Nosotros con Jaime y Antonio le daremos un poco mas de "zapatilla". A las 18,30 tras múltiples paradas para descansar y comer llegamos a casa.

Han sido unos días magníficos en los que por fin hemos conocido Túnez. No solo nos hemos hartado de arena, (y no me refiero a la que nos hemos comido). Hemos hecho algo de turismo en algunas de sus ciudades y sus medinas. En fin un viaje muy completo.

Desde estas líneas quiero dar las gracia a Escipión por la perfecta planificación del viaje en todos los aspectos y como no agradecer a todos y cada uno de los viajeros la acogida que nos han dispensado, partimos de Madrid prácticamente como desconocidos y ahora somos amigos , no se puede pedir más.