Valsain

 
 

El día de la Almudena, festivo en Madrid, Fernando y yo decidimos regalarnos una rutita mañanera por el Valle de Valsain, así que quedamos en casa de Fernando a las 08:15 para poder empezar a pedalear a eso de las 09:30 desde Valsain.

 Fernando me había propuesto esta ruta, que recorre el valle de Valsaín desde el  pueblo de ese mismo nombre ascendiendo en dirección al Puerto de la Fuenfría hasta la Fuente de la Reina, donde se toma una pista hacia la izquierda que desciende bruscamente hasta la carretera Navacerrada-Segovia. Cruzando la carretera se comienza a subir por la ladera de la montaña en dirección a Cotos hasta un punto donde una pista sale hacia la izquierda. Siguiendo esa nueva pista se llega a Valsain, tras 32 kilómetros de ruta y unos 700 metros de desnivel acumulado.

 La primera parte de la ruta toma una violenta ascensión desde Valsain hasta la Cruz de la Gallega. Comenzamos subiendo tranquilos. Sabemos que las primeras rampas son fuertes y tenemos todavía las piernas frías así que con la temperatura reinante, aproximadamente 6ºC, nuestra ascensión es lenta.

 En la Cruz de la Gallega decido quitarme el abrigo exterior, pues estoy sudando como un pollo y me quedo en maillot de verano de manga corta con los manguitos para los brazos.

 Continuamos nuestra ascensión charlando a paso tranquilo. Paramos varias veces para fotografiar unas señalizaciones del Camino de Santiago de Madrid (alguna vez lo haré) y unas setas de cardo, sobrevivientes de los buscadores, sin duda por la poca gente que puede acceder hasta esa área andando.

 En la Fuente de la Reina coincidimos con dos bikers que han subido detrás de nosotros. Nos cuentan que son de Segovia, donde no es fiesta. Charlamos unos momentos acerca de las diferencias de la forma de la vida entre Segovia y Madrid. Que envidia me dan.

 El descenso desde la Fuente hasta el cruce con la carretera es igual de violento. Tanto que mi GPS registra una velocidad máxima de 73Km/h. Fernando baja delante de mi y yo voy fijándome en su trazada para imitarle. Me va enseñando el camino y me ayuda bastante en mi descenso.

 Ya hemos llegado al cruce con la carretera. Hay que ascender por esta unos 400 metros hasta llegar al punto donde se cruza y parte la pista forestal que sube hacia Cotos. Es un tramo corto pero incómodo a causa de la gran cantidad de coches que suben y bajan. Finalmente llegamos a la pista y la tomamos.

 Fernando me ha avisado que el tramo que nos queda por recorrer engaña. Uno piensa que las dificultades ya

están superadas pero no es cierto. La pista asciende de manera bastante fuerte durante unos cuantos kilómetros y la ascensión la realizamos tranquilos. Paramos varias veces para fotografiar cosas que nos parecen curiosas. Un pilón, una charca, una seta, unos árboles con su vestido de otoño, etc. Así nos aproximamos en un sube y baja continuo hasta la última pared, de la cual Fernando me había advertido. Se trata de un kilómetro en el que se asciende prácticamente 100 metros, es decir, una pendiente media del 10% con rampas realmente duras.

 Sin embargo llegamos sin novedad arriba del todo donde comienza un descenso rápido, precioso y seguro pues discurre por una pista forestal cerrada al tráfico, con un asfalto perfecto y una visibilidad en una serie de curvas encadenadas que permite soltarse y olvidarse de los frenos.

 Así llegamos de vuelta a Valsain, a eso de las 13:30. Empleamos cuatro horas en hacer los 32 kilómetros, aprovechando para hacer algunas fotillos y charlando de montones de cosas.

 Al final en el regreso a Madrid ambos coincidimos en lo bien que nos lo habíamos pasado y lo bonita que estaba la sierra aunque jamás habíamos visto los helechos tan secos.

 Para que después digan que no hay cambio climático.

 Enrique

 

Perfil y mapa de la ruta