Variante de El Pardo

 

 

A las 10:00, como de costumbre cuando la cita es para hacer "un Pardo" como ya coloquialmente decimos, llegamos a casa de Gregorio Jorge y
yo, dispuestos a pasar otro estupendo ratillo pedaleando entre la espesura de este verdadero pulmón del norte de Madrid, pero Gregorio, como todos sabéis, fuente inagotable de sorpresas, al aparecer por su portal nos propone conocer el "otro" Pardo.

Saliendo por una ruta similar a la de otras veces, esta vez sin embargo atravesamos la M-40, no por debajo, como solemos hacer, si no por un puente. Últimamente no dejamos de aprender cosillas en estas rutas mañaneras.

La ruta de el "otro" Pardo discurre a escasos metros de la que habitualmente hacemos, pero se encuentra a 400 ó 500 años en lo que se refiere al entorno, y es que, si la primera se desarrolla dentro del perímetro definido por el muro de mampostería que protege ese inconfundible ecosistema,
fuera de él los caminos nos muestran la dureza paisajística de la falta de árboles, umbral de la desertización.

La ruta, de aproximadamente 30 km discurre bordeando la valla del
Pardo, y llega hasta el punto geodésico de Tres Cantos, aunque nosotros sólo llegamos hoy hasta la estación de El Goloso.

En el camino pudimos ver e incluso pedalear, por encima de la plataforma que albergará en un futuro próximo la línea del AVE que unirá Madrid con Valladolid.

Pero también, y afortunadamente, pudimos observar el vuelo majestuoso de dos águilas que oteaban desde su vuelo el campo para conseguir alguna presa.

Por lo demás, únicamente un pinchazo en la trasera de Jorge supuso
alguna novedad de una ruta que, aunque pueda parecer simplona, con sus constantes badenes pasa a las piernas de los ciclistas la factura correspondiente en los últimos kilómetros.

Tras la ruta me he quedado con una reflexión, la de la necesidad de conservar nuestro medio natural. Únicamente es necesario echar un vistazo a ambos lados de cualquiera de las puertas de entrada a El Pardo para poder comprobar nuestra (la del hombre) capacidad de
destrucción.

 

 

 

Un Saludo Enrique.