Villalba -Mirador De Los Poetas

 

 

El día amaneció luminoso y fresco, lo que hacía presagiar una agradable mañana de bici entre majestuosos pinares. A las 9:30 AM acorde al calendario de rutas previstas, nos encontrábamos en el punto de inicio (Km. 42 de la N VI): Antonio Tiratealbarro, Oscar, Juanjo y el que suscribe.

Tras los saludos de rigor (Oscar retornaba a las rutas), emprendimos la marcha transitando por caminos de tierra, entre huertas, fincas de ganado y pista de aeromodelismo incluida. Pronto alcanzamos Guadarrama y Los Molinos. Hasta ahí y a pesar de que el ritmo impuesto por Juanjo era vivo; ninguno excepto yo, acusaba el esfuerzo (mas abajo conoceréis el motivo). La ligera inclinación del terreno (en subida) era favorable para que nuestras piernas estuviesen calientes antes de atacar las dos cortas pero exigentes subidas que nos esperaban en las inmediaciones de Cercedilla. La segunda de éstas, que nos conduciría hasta la vía del tren nos puso las pilas a todos. Aunque a algunos mas que a otros ¿verdad Oscar? (la inactividad se paga aún siendo joven).

Pedaleando unos kilómetros entre pinares por la maltrecha Calzada Romana y tras remontar otra corta pero dura rampa, nos plantamos en el Hospital de la Fuenfría. Bordeamos éste, para continuar avanzando el máximo posible por los senderos del bosque, y así demorar la ascensión por la pista (por cierto, recién asfaltada y pintada en un buen tramo).

Antes de atacar las rampas más fuertes de la Fuenfría, hicimos una breve parada de avituallamiento, en la que yo empecé a despertarme. Entre esfuerzo y esfuerzo me había dado tiempo a constatar que los años no pasan en balde y que montar en bici se lleva bastante mal, si el día y la noche anteriores se ha estado de juerga y apenas se ha podido dormir. Comida, merienda, cena, trasnoche y en la mañana ruta, van resultando ya difíciles de compaginar (voy dejando de ser el de antes). No obstante, a partir de ese momento comenzó mi recuperación y por ende el disfrute.

Mientras hacíamos unas fotos, paró a nuestro lado Miguel Ángel, aficionado también a la bici de montaña que se dirigía hacia Segovia, le hicimos una foto con su cámara (nos la ha enviado) y continuó con nosotros la ascensión. Entre tanto, no tuvimos más remedio que parar para hacer una foto a una especie de fuentecilla natural que había en el borde del camino, donde las salpicaduras del agua al caer, se habían cristalizado, adoptando curiosas y variadas formas.

Cuando llegamos al Mirador de los Poetas y tras disfrutar de sus vistas, Juanjo tras consultarnos, suavizó el trazado previsto inicialmente (por peligroso), cambiando la trialera prevista por otra; también técnica y con bastantes raíces y pedrolos.

Retornamos a la pista y descendiendo por ella hasta la altura de la trialera, donde acortamos la longitud de las tijas del sillín y nos dispusimos a bajarla. Según Antonio, Juanjo, Oscar (que me sorprendió favorablemente a pesar de la poca presión que tenía en la horquilla) y yo, bajábamos a tumba abierta por ella. A mi me parece que no era tanto (al menos en la primera parte de la trialera); mas que nada por aquello de seguir conservando los piños. Lo que si le noté es que Antonio iba cogiendo confianza a medida que iba bajando, porque al principio, a pesar de su precaución, faltó poco para que se subiese en mi chepa, cuando al llegar a una pronunciada curva, frenó en seco y continuó derrapando en bajada hasta casi alcanzarme. Claro que era nada más comenzar la trialera (en su parte más técnica) y todavía no se había familiarizado con su nueva montura.

Después de explorar una nueva senda que nos llevó casi hasta Cercedilla y como se había alargado el tiempo de la ruta, imprimimos un fuerte ritmo a la marcha (haciendo un tramo por carretera), hasta coger de nuevo el camino que nos haría llegar a los coches, donde nos despedimos para quedar en Colmenarejo a la mañana siguiente para hacer la siguiente ruta del calendario del puente de Semana Santa.

En mi caso y creo que también en el de los demás, la ruta ha satisfecho totalmente nuestras expectativas (aunque para ser sincero, a mí me sigue gustando más bajar que subir).

Fernando

Perfil y track de la ruta