Villanueva del Pardillo

 

 

Después del exitazo de convocatoria obtenido en el III Juego de Orientación BTTExplorer, la cita de esta mañana era la primera convocatoria para hacer una ruta en este 2008, y resultó nuevamente otro éxito, pues nos juntamos nada menos que ocho bikers en el punto de reunión acordado, en Villanueva del Pardillo.

 Un poco más allá de las 10:30, hora de la cita y después de saludos y presentaciones, comenzamos a pedalear en dirección norte para ascender los Altos de la Chaparrilla y llegar a la universidad de Colmenarejo, punto en el que la ruta gira a la derecha para iniciar el regreso. La ruta propuesta asciende por una pista asfaltada y con muy poco tráfico que sin grandes inclinaciones llega a Colmenarejo tras aproximadamente 7 u 8 kilómetros. Sin embargo sobre la marcha cambiamos la ruta a seguir, pues Antonio “Tiratealbarro” que es un buen conocedor de la zona, nos propone subir por una pista de tierra. A pesar de haber algunas dudas por las inclinaciones y el estado del terreno, aceptamos la propuesta y desechamos la subida inicialmente prevista para acometer, un poco mas adelante, la que Antonio nos indica.

 Antes de  iniciar la subida hay que cruzar el río Aulencia, tributario del Guadarrama.   Al llegar al vadeo Pedro, que encabeza el grupo, lo inicia con decisión, y Gregorio, que lo ve tan decidido le sigue. Yo, que en ese momento voy el tercero, espero a ver que pasa, y efectivamente, pasa. Ambos ponen pie al “agua”. A partir de ese momento irán un poco mas fresquitos, aunque la cosa no es muy grave, porque afortunadamente la temperatura es espectacular, sobrepasando ya a esa hora relativamente temprana los quince grados centígrados.

 El resto del grupo vadeamos de una manera mas prudente, saltando de piedra en piedra y ayudándonos de nuestras bicis como bastón. No hay incidentes y nadie se baña.

 Una vez completado el vadeo comenzamos a subir. El camino nos hace ascender desde los 660 m hasta los 840 m en unos pocos kilómetros. El terreno está bastante seco, aunque no al punto de que las ruedas pierdan tracción, sin embargo el esfuerzo que exigen algunas pendientes es bastante grande. No obstante, en la paradita que hacemos al final de la ascensión nadie se queja. Ha sido relativamente duro pero para esos estamos.

 Así que una vez terminada la ascensión continuamos hacia Colmenarejo, pasamos por la universidad y enseguida giramos a la derecha para iniciar el regreso.

 Tras un breve recorrido enseguida se llega a El Prado, punto desde el cual se aprecia una bonita vista de Madrid. Desde aquí y tras superar una última rampa, corta pero empinada, comenzamos el descenso hacia el río Guadarrama.

 Fernando, Antonio y Carlos son  aquí los reyes. Las dobles del grupo demuestran su superioridad en el descenso. Gregorio, que hasta entonces ha disfrutado de lo lindo con su nueva KTM de apenas ocho kilitos, una maravilla, se corta bastante en la bajada, pues acostumbrado a la Spez doble nota lo que es bajar solo con amortiguación delantera, y eso que su flexible cuadro de carbono trabaja estupendamente. Que maravilla de bici.

 Todos nos hemos divertido en la bajada, que es bastante larga y trascurre por una pista ancha, en algunos tramos pedregosa, pero bastante segura, y así lo expresan los comentarios de todos nosotros.

 Tras otras fotillos de recuerdo seguimos brevemente por la M-505 para acceder al camino que nos llevará al Mosca Jilton, famoso restaurante a las afueras de El Pardillo.

 Aquí tenemos que esperar a Pedro, que ha tenido un problema con el cable del cambio. Carlos le llama al móvil y le explica donde estamos. No obstante va a su encuentro. Cinco minutos mas tarde todos estamos de nuevo agrupados y continuamos nuestro camino.

 Para poder seguir el curso del Guadarrama en un punto tenemos que bajarnos de nuestras bicis y subir andando una fuerte pendiente de apenas 20 metros. Aquí se escuchan las primeras palabras de agradecimiento hacia mi persona de Fernando y Gregorio, que son los que se encuentran con más confianza. Calmado el personal proseguimos y llegamos a un prado, a la misma vera del río, con algo de barro de ese que poco a poco va engordando las ruedas. Es el turno entonces del segundo grupo de alabanzas de los mencionados, que con mucho cariño comienzan a acordarse de mis más queridos y cercanos familiares J.

 Tres kilómetros después llegamos a la campa de estacionamiento del Mosca Jilton. Desde aquí solo nos queda regresar a El Pardillo primero por la carretera que une Majadahonda con Villanueva del Pardillo y después por la urbanización Santa María y el camino de servicio del Canal de Isabel II, que nos lleva directamente al aparcamiento donde están nuestros coches.

 Así que hemos comenzado el año beteteramente hablando de una manera espectacular. Al juego de orientación se ha unido esta primera ruta con nuevos amigos que esperamos se unan y formen parte del grupo tan activamente como cada cual quiera, y que nos propongan nuevas rutas y tiempos a compartir, sin hacer de los diferentes niveles físicos y de habilidad sobre la bici algo que separa si no todo lo contrario.

 Enrique

 

 

Perfil y mapa de la ruta