Cuenca  2009



  
 

 Sábado 19 diciembre 2009

Un año más nos encaminamos hacia Cuenca, nuestro amigo Carlos acaba de regresar después de seis largos meses en Méjico y tiene muchas ganas de 4x4.

Salimos temprano de Madrid, Kangu con el Defe, Carlos Mexcar, Brian y Raúl con el Toy, Luisen e Isma con el Patrolo y Alberto y yo que compartiremos su Toy.

Nos tomamos un café y nos dividimos en dos grupos con distancia de espacio y de tiempo más que suficiente.

El día es esplendido pero el frio es intenso, el termómetro exterior del coche marca 3 grados bajo cero y las pistas están completamente nevadas, la cosa promete.

No llevamos ni media hora de ruta y por la emisora Kangu nos comenta que ha desllantado, al meterse en una rodera una piedra oculta le ha doblado la llanta y le hecho una raja a la rueda. Solventan el problema y continúan camino.

El paisaje es soberbio y a medida que subimos  hace un poco mas de frio, ya estamos a menos 5 grados. Hasta las fuentes están heladas y a todo esto Isma en pantalones cortos ¿Qué desayunara este chico?...

Llevamos un buen trecho recorrido y estamos disfrutando de la conducción y del paisaje, pero hay que parar para comer. Calentamos unos calditos que sometemos al consabido chorrito de coñac y entramos en calor por momentos. La comida no se alarga demasiado, pues aunque estamos al sol la temperatura es esos momentos es ya de 7 grados bajo cero y no invita a estar parado.

Seguimos subiendo y cada vez más nieve y  más frio, si cabe. Algunos tramos de camino hay que adivinarlos. Hacemos una bajada de las que yo llamo “sin retorno” es decir que mas vale que se pueda continuar hacia adelante pues esa cuesta que acabamos de bajar no la suben los coches de ninguna manera, de hecho hago un ensayo para ver que tengo razón y efectivamente el coche se cruza y no avanza marcha atrás ni un metro.

Hemos llegado a la cuesta que da acceso a las pozas la bajada entre roderas es de infarto, de hecho el Patrol rasca en una puerta y es que literalmente no cabe.

Carlos abre camino por las nevadas roderas pero por ahí no puede continuar, Kangu se sale por la derecha buscando una alternativa pero se queda hasta las estriberas, se amarra a Carlos para auto recatarse y lo consigue pero a costa e que el propio Carlos se quede atrapado en las altísimas roderas la cosa esta complicada y además esta anocheciendo.

Hay que hacer mil maniobras con el Defe para situarse de tal manera que pueda tirar de Carlos de forma eficaz y sin quedarse atrapado Llevamos mas de una hora de rescate cuando el winch del Defe empieza a echar chispas de mala manera, pienso que si el winche se ha roto dormiremos en las roderas, la temperatura en ese momento es de 14 grados bajo cero. La fortuna es nuestra a aliada y el chisporroteo venia del cable que había tocado positivo y negativo en un mal enrollado alrededor de la defensa. Conseguimos sacar a Carlos y Luisen intenta el paso por las roderas usando las planchas oruga de Alberto, pero aunque ayudan se queda y de nuevo el winche, esta vez se soluciona rápido, lo intento yo y lo mismo, quedo atrapado y salvado por el winche. Siempre lo digo pero es que esta herramienta es de las mejores cosas que se pueden instalar en un 4x4, antes o después le sacaras rendimiento.

Conseguimos salir a carretera y al hostal El Gamo, donde nos esperan nuestros amigos  Cesar, Gabi, Potti y Angélica que dan el relevo a Luisen y a Isma que tienen que volverse para Madrid.

Una ducha y una buena cena, a base de sopa castellana huevos fritos con jamón y el potente morteruelo nos dejan listos para la sobremesa delante de unos cubatas. La cosa se alarga hasta bien tarde y nos vamos a dormir que hoy nos lo hemos ganado.

 

 

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Domingo 20 diciembre 2009

La noche ha sido tan fría como cabía de esperar y por la mañana hay hielo por todas partes. Fiel a su tradición en Cuenca Carlos amanece con la rueda delantera derecha pinchada y cuando intenta mover el coche para cambiarla la batería dice que hasta aquí ha llegado y no arranca. Buscamos unos cables arrancamos el coche y cambiamos la rueda.

La carretera y las pistas están de “mírame y no me toques”. Vemos algunos gamos y huellas en la nieve que parecen de lobo, pero esto último no lo tenemos claro.

Llegamos al paraje de Los Callejones y aunque es un poco pronto hacemos un aperitivo comida que alargamos con un corto paseo por este pintoresco lugar.

Luego visitamos El Ventano del Diablo desde el que se domina el Júcar y mas adelante tomamos pista. Una preciosa trialera en subida llena de nieve, de roderas y de pedruscos que nos lleva primero a la pradera, que en esta ocasión pasamos sin problema y después a las pozas, que tienen un espesor de hielo de hasta 15 centímetros  y que hacemos sin excepción por las escapatorias, pues esta atardeciendo y no tenemos muchas ganas de perder otra hora en un rescate nocturno. En la ultima poza Kangu que venia con ganas de probarlas y animado por algunos miembros del grupo no se lo piensa y se mete en la poza. Es de unos 20 metros de largo el coche avanza lentamente sobre el hielo que aguanta su peso, pero justo en el centro de la poza el hielo cede y el coche se hunde a mas de media rueda. En una magnifica maniobra adelante atrás y tras varios intentos el Defe y su conductor logran salir a flote el resto  de la parroquia no podemos por menos de aplaudir ante la superioridad manifiesta de este coche en el campo.

Salimos a carretera no sin algún pequeño susto, pues en algunos recodos del camino el hielo nos hace perder momentáneamente el control.

Nos reagrupamos para despedirnos y comentar que como siempre Cuenca ha estado a un nivel esplendido y que con una buena compañía las cosas buenas saben aun mejor.

El año que viene mas.

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