Montecinho - Puebla de Sanabria


 
 

 Dia 22-10-11

Desde la vuelta de Marruecos en abril alguno de nosotros no "hemos catado el campo". Estamos dándole vueltas a las fechas que mejor nos cuadran para este viaje a Portugal, cuando nuestro amigo Mexcar nos dice por sorpresa que viene a pasar unos días a España. Esto disipa nuestras dudas y nos juntamos: Luisen, con el Patrol, Carlos Mexcar con su Toy y Alberto y yo que compartiremos su Toy. Nuestros amigos "Los Carreteros" Kangu y Pina, habituales compañeros de estos viajes, en esta ocasión no pueden acompañarnos y bien que los echaremos de menos.

Alberto Carlos y yo salimos el viernes por la tarde con dirección a Vinhais (Luisen llegara el sábado por la mañana). Metemos la dirección en el Tontón y derechos a Portugal. El camino se hace corto pues no en vano hace un año que no vemos a nuestro amigo Mexcar y hay mil cosas de las que hablar. Los últimos kilómetros ya de noche nos ofrecen unas curvas dignas de un buen rally.

 Llegamos a la dirección de Vinhais pero ese lugar no me suena de nada, en el 2009 estuvimos en ese pueblo y lo que veo no me lo recuerda. Metemos de nuevo la dirección en el Tontón y nos da lo mismo, un polígono industrial a unos 20 kilómetros de Vinhais.

Carlos lo intenta con su navegador, pero tampoco esta demasiado claro. Metemos directamente Vinhais y cuando lleguemos ya buscaremos la dirección del hotel. Efectivamente en cuanto llegamos encontramos la Pensao Cidadela Trasmontana, no por que nos la indique el navegador, si no por que al pasar por delante de su puerta (por pura casualidad) reconozco la fuerte subida que da acceso a su entrada. Dejamos los bártulos y nos vamos a cenar unos pinchos de tortilla y un buen chuletón con patatas. Damos buena cuenta de las viandas y nos vamos a dormir.

Desayunamos entre otras cosas miel de la que cultivan los propietarios de la Pensado, que por cierto esta muy buena.

Dia 23-10-11

Sobre  las 10 de la mañana del sábado nos encontramos con Luis y comienza la ruta.

El campo esta muy seco y debemos circular dejando bastante espacio entre coches para no tragar demasiado polvo.

El juego de hoy es subir una montaña de mil o mil trescientos metros, con sus mil revueltas para después bajarla por la cara opuesta hasta el valle y de ahí a la siguiente montaña y repetir la operación, en un sin fin de subes y bajas.

En una de esas bajadas (cuando prácticamente estamos en el valle) la pista tiene un derrumbe, literalmente ha desaparecido dejando paso a un cortado. Desde donde estamos se ve el puente que conduce al otro extremo de la pista, pero es imposible acceder a el. Media vuelta y  retomamos los puntos algo mas adelante. Nos encontramos con un camino que debe llevar muchos años sin ser transitado, la maleza es abundante y avanzamos a paso de tortuga intentando averiguar donde están las roderas, al final debo bajarme del coche y guiar a Alberto metro a metro durante un par de kilómetros, cuando el camino termina los coches han quedado bonitamente decorados a rayas y mis espinillas también lo están a base de “ser acariciadas” por tanto arbusto.

Llegamos al vadeo que en el 2009 no pudimos realizar por que el rio venia crecido y con bastante fuerza, y que este año solo lleva un palmo de agua.

Lo pasamos sin más, aunque sin dejar de pensar en lo cambiante de la naturaleza de una ocasión a otra.

Las montañas son todo un espectáculo y nos obsequian con algunas trialeras que solventamos sin mayores problemas.

Una parada para comer y charlar un rato y continuamos camino. 

Es a la salida a una carretera donde nos encontramos con una grieta con un cruce de puentes que nos obliga a ser cuidadosos y que nos lleva un buen rato pasar. Disfrutamos el paso y de nuevo a subir montañas.

Encontramos un refugio junto al rio Sabor, aun no hemos llegado a la zona prevista para la acampada pero nos parece un lugar idóneo.

Dentro de lo que cabe el refugio no esta excesivamente sucio, aunque esta claro que el lugar ha conocido tiempos mejores, instalamos las tiendas en la pradera que lo circunda y nos refugiamos en el interior para cenar, pues estamos a buena altura y se empieza a notar “la rasca”.

 Nos hacemos los típicos huevos fritos con panceta, que nos saben a gloria y como de costumbre no vemos la hora de irnos a la cama y la velada se prolonga. Al final sobre las dos de la mañana el cansancio del día y el par de cubatas que nos hemos tomado hacen su efecto y nos vamos a descansar.

Al salir nos damos cuenta de que a pesar de que el refugio tiene las ventanas rotas y las puertas apenas pueden cerrar nos ha proporcionado un buen resguardo y ha sido todo un  acierto el habernos cobijado                                                                bajo sus paredes, de otra forma  a la intemperie nos habríamos quedado “tiesos como velas”.

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Dia 24-10-11

Dormimos a pierna suelta, pero el frio ha sido intenso toda la noche y las tiendas están empapadas. Mientras se secan al tímido sol del amanecer desayunamos.

Me da por mirar los neumáticos de nuestros coches y descubro que la rueda delantera derecha del Toy de Alberto esta pinchada. Ponemos el air jak a funcionar y al principio se nos resiste pero tras un poco de pelea logramos cambiar la rueda.

(Una vez en Madrid Alberto descubrirá un palo bien gordo clavado en el flanco interior de la rueda y para terminar de fastidiar otro palo en la rueda que pusimos en sustitución de la pinchada, total dos neumáticos seminuevos a la basura).

Mas adelante pasamos por un prado que es una maravilla (salvo por algunas moscas muy pesadas) y tomamos nota en el gps para una futura acampada en este lugar, nos tomamos un aperitivo y a continuar.

Hacemos un pequeño vadeo y el camino se pierde de vista, tras bastantes titubeos y unos cuantos paseos arriba y abajo encontramos lo que parece su continuación, tiramos delante para reportar a nuestros compañeros. Desde luego a Carlos que tiene el coche recién pintado no le hace ninguna gracia averiguar que el camino se estrecha de nuevo y esta lleno de maleza durante muchos metros y de maleza seca de la que araña de verdad, pero los puntos están allí mismo delante de nuestras narices y dar la vuelta supone hacer un buen montón de kilómetros para retomarlos mas adelante.

Paramos a comer a la sombra de unos arbolillos, al lado de un  pequeño riachuelo, la sobremesa se alarga pues todos queremos llevar razón sobre las causas que llevaron a nuestra armada La Invencible a ser vencida. Como parece que no nos ponemos de acuerdo nos emplazamos para aportar documentación sobre el asunto y seguir el debate mas adelante y con esas levantamos el campamento 

Subidas y bajadas se suceden (como no pude ser de otra forma en estos lares), hasta que llegamos a una zona de pinares similar a la de Los arenales de Segovia, a pesar de que vamos despacio la polvareda es brutal y como el poco viento que hay vine de atrás cuando paras para orientarte y para esperar al resto te envuelve una tremenda nube de polvo, por fin encontramos la salida entre un autentico enjambre de caminos.

La ruta esta prácticamente terminada, un tímido y breve “coqueteo” con el espacio que hace frontera entre España y Portugal y salimos a carretera.

Han sido un par de días estupendos de 4x4 (como siempre en Portugal) con los compis de siempre y en esta ocasión lo que es más importante de reencuentro con nuestro amigo Mexcar, espero que nos veamos de nuevo en Marruecos al completo.

 

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