Rock Crawler



  
 

Situándonos

Rock Crawler es  el nombre aplicado a los insectos  artrópodos sin alas de la familia de los Ortópteros. Viven  en altitudes entre 500 a 2.000 metros  en pequeñas cuevas, bajo las piedras, en la nieve y el hielo, se desarrollan a temperaturas por encima de la congelación. Parece que son nocturnos y omnívoros. Su vida discurre deambulando entre las rocas   y no fueron descubiertos hasta 1911. Sólo cinco especies son conocidas en los Estados Unidos y unas pocas mas en el resto del mundo.

 

 

  Los hermanos mayores

Estos coches empezaron a construirse de forma artesanal en EE.UU. hacia los años 90. Están un paso por delante en cuanto a la capacidad de superar obstáculos de los T/T de trial, por su altura libre, por sus recorridos de suspensiones, por sus enormes neumáticos y por sus brutales motores de gasolina V8 que les hacen ser  capaces de superar dificultades que  desafían las leyes de la gravedad, no solo utilizando la técnica, como en el trial, si no también a veces usando y abusando de la fuerza bruta de sus potenciados e inacabables motores.

Generalmente las zonas por donde mejor se mueven son ambientes de roca natural aunque son capaces de trepar por casi cualquier sitio.

Los coches así preparados pueden dividirse en dos categorías: Coches de serie extremadamente modificados y preparados o prototipos, prácticamente inventados por sus propietarios, fabricados sobre un chasis tubular  o “jaula” donde se van integrado además del habitáculo para el piloto las suspensiones súper reforzadas y de larguísimo recorrido, ejes también muy reforzados, bloqueos de diferencial central y en ambos ejes y las descomunales ruedas de casi un metro de diámetro, con tremendos tacos similares a los de los tractores, que los caracterizan. Las llantas van dotadas de  “bead locks” , que son unos aros  externos atortillados a las llantas y que permiten, aun con las bajas presiones a las que trabajan no desllantar. En algún caso podemos ver prototipos con ruedas directrices en los dos ejes que ayudan a encarar los grandes escalones a los que se enfrentan.

Los motores muy retocados buscan su máxima potencia a bajísimas vueltas, donde dan más del 80 % del total de su  par motor.

 

Los hermanos pequeños

Hace unos años y dentro de los coches radio controlados apareció la modalidad de Los Rock Crawler.

 Estos “chiquitines” (escala 1:10) de mas de 40 centímetros de largo por 26 de ancho y mas de 1,5 kilos de peso no les van a la zaga a los “grandotes”.

Están  basados en un chasis de duraluminio, pero también pueden estar construidos (como los grandes) a partir de un chasis  tubular.

Al chasis se le van atornillando los distintos elementos:

Motores eléctricos (mejor para esta especialidad que los motores térmicos) con coronas de 55 dientes con sus correspondientes variadores, marcha adelante y atrás) que ofrecen un tremendo par y les permite subir por autenticas paredes, eso si su velocidad máxima no supera los 15 KM/H mientras que otros coches de pista, con motores similares superan los 70 KM/H.

Estan dotados de un “slider” una especie de embrague automático  que permite trabajar al motor de forma más eficaz y reduce los esfuerzos de la transmisión preservándola de posibles daños.

  Los ejes son rígidos en ambos trenes y van bloqueados al 100%.

 Los amortiguadores son de gran recorrido con muchas posibilidades de reglaje en compresión y extensión, densidad del aceite,  muelles de distintas durezas dependiendo del terreno se pueden hacer mil combinaciones

Barras o links de aluminio que le dan al chasis la rigidez necesaria y la posibilidad mediante sus rotulas de enganche de  que el coche literalmente se retuerza sobre si mismo y facilitan que entre un eje y otro haya una diferencia de casi 90 grados.

 Neumáticos de grandes dimensiones 12 centímetros de diámetro por mas de 5 de ancho con diversos tipos de compuesto para las cubiertas, llevan en su interior unas esponjas que hacen las funciones del aire en los neumáticos, expulsando el aire cuando se comprimen por la presión del coche sobre una piedra y recuperando el aire  cuando termina la presión, de este modo actúan como unos neumáticos de baja presión adaptándose al terreno en todo momento.

Están dotados de beadlock (aros de aluminio atornillados a las llantas) para evitar el desllante de los neumáticos trabajando tan “blandos”

Es impresionante verlos actuar y además dentro de que no es un hobby barato sin duda es mucho mas económico que intentar hacer estas locuras, con tu T/T…mejor ni intentarlo.