Objetivo Barkham



 

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                                                                                                             Viernes 14-03-08      

¡Que rápido ha pasado el tiempo!

 Hace apenas un par de meses que volvíamos de la Raum Challenge y ya estamos dispuestos  a partir de nuevo hacia Marruecos.

Ocho coches y diecinueve personas nos damos cita en el penúltimo ferry del dia en Algeciras, cada quien del grupo ira a su ritmo y allí nos encontraremos.

¡¡¡¡ Esa foto que no falte!!!!  Nos la hacemos delante del Toro de Osborne y salimos hacia Algeciras.

El primer percance no se hace esperar.  Un camión  conteniendo asfalto, de los que realizan las tareas de mantenimiento de la autovia  se ha prendido fuego en uno de los carriles y claro, el atasco está servido. Entre que sólo queda un carril para pasar y que los conductores pisan el freno para ver de qué va la cosa  el “tomate” es fenomenal.

Carlos que va en cabeza intenta cambiar de carril pero se golpea contra  otro coche, la cosa no tiene mayor importancia, pero entre el atasco y la toma de datos para el seguro se nos va una horita.

“Paradiña de rigor” en Noalejo para degustar sus excelentes productos gastronomicos y llegamos al ferry, parece ser que somos lo últimos, todos nuestros amigos están allí esperando. Embarcamos, pero la salida se demora en exceso y al final nos enteramos de que no estamos tomando el penúltimo de los ferry si no el ultimo hemos estado a punto de liarla pues es el último del día.

La travesía sin problema, ponemos gasoil en Ceuta, que ya no es tan barato como sería deseable  y  nos vamos a la frontera.

No hay demasiada gente, pero tenemos un grave problema. César se ha dejado en casa el permiso de circulación del coche, más de uno pensamos que su viaje ha terminado antes de empezar, pero aparece nuestro ángel guardián: Angelica (el nombre le va al pelo)  nos dice que la dejemos sola y tras unos momentos de angustia pensando que uno de los nuestros se tiene que volver para casa, se acerca a nosotros sonriente y nos  dice que ...“Todo Arreglado”. Algunos no se lo pueden creer pero esta “Chamaquita” puede sacar agua de las piedras.

Por fin estamos en suelo marroquí en tan sólo cuarenta y cinco minutos, incluido el percance ¡estupendo!

Un corto y rápido viaje hasta  el  hotel Karia Kabila en Restinga, cenamos y a la cama a descasar.

 

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Sábado 15-03-08

 

Madrugamos. Tenemos casi 900 kilómetros por delante entre carretera y autopista hasta Agadir lugar donde este año abandonaremos “lo negro” La crónica de este dia se puede resumir en  tres palabras “Un Trayecto Pesadísimo”.

Como de costumbre vamos alargando las paradas intentando que el viaje resulte más ameno pero no es posible. Para rematar la faena la subida y posterior bajada del puerto la hacemos de noche.

En ese momento abrimos camino, quito las tapas a  la batería de cuatro faros Hella de largo alcance que llevo instalados en la barra del techo le doy al botón y se hace de día. Los usamos sin molestar a nadie, pero cuando alguien se niega a quitar las largas les damos una “dosis” extra de luz y rápido las quitan, hasta que nos cruzamos con un camión. ¡No quitas las largas camionero pues toma luz!… en ese momento el camión enciende dos “paelleras como para 16 personas cada una”  y nos deja para vender los iguales, donde las dan la toman y callar es bueno que dice el refrán, siempre hay alguien mas fuete que tu  

Adelantamos a camiones y turismos y vamos reportando a nuestros compañeros cuando pueden pasar y por fin llegamos a Agadir.

Llegamos tarde (menuda novedad) al hotel  Amadil Beach y nos dan una cena  de “compromiso” (algo es algo), pero muy lejos del excelente buffet libre que nos dieron en la ocasión anterior. Este Hotel es magnifico pero venimos tan cansados que no nos es posible disfrutarlo.

 

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Domingo 16-03-08

 

Tras un desayuno abundante, unos pocos kilómetros de carretera y rápidamente enlazamos con el campo. La pista  más o menos rápida nos va acercando al cañón que queremos hacer. Tras algunos kilómetros por el oued, por fin se abre ante nosotros la increíble subida por la pared del cañón. Es la segunda vez que la hacemos, pero nos impacta de igual manera, es increíble ver a nuestros compañeros de viaje a cien metros encima de nosotros prácticamente en la vertical en tan solo un par de revueltas del camino.

Iniciamos la bajada y paramos a reponer fuerzas. La Pick Up de nuestro amigo Metra  nos ofrece sus inigualables servicios, cerveza, coca cola y lo que haga falta, todo fresquito, el "Metra-bar "esta pletórico.

Durante la comida aparecen unas mujeres a las que obsequiamos con  algunas cosillas, entre ellas algunas cajas de NÍVEA, como buenas mujeres saben lo que son y nos lo agradecen como siempre con una enorme sonrisa, además nos regalan un puñado de sésamo tostado que está muy rico. Continuamos por unos parajes de ensueño y al atardecer paramos para ver la puesta de sol. Un balón aparece en escena y la parada es aprovechada por algunos para ejercer de “Ronaldiño o de Raúl” evidentemente sin conseguirlo.

Llegamos una vez más de noche al hotel, Ibn Toumert en Taliouline.

Nos dan de cenar harira y tajin de kefta y unos creps de postre, bueno menos da una piedra, me parece que somos los únicos clientes que tienen y no me extraña lo más mínimo.

 

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Lunes 17-03-08

 

Un desayuno que no resulta “excesivo” y nos largamos a contemplar uno de los “bellezones” del viaje, tras algunos kilómetros de "pisteo" llegamos a  la zona de Asghar-Yassine, el cañón es sencillamente espectacular en un momento el oued (en estos momentos seco) se precipita al vacío en una caída de más de cien metros. Vemos como la gente siembra en cualquier lugar, donde encuentra un mínimo de humedad y lo hacen a base de terrazas, de esta forma hacen progresar sus cultivos.

Paramos a comer y cuando terminamos entregamos algunas regalos a las gentes del lugar, pero un chavalin se lleva el premio gordo, Gabi le entrega una bici, el niño la mira y no sabe ni que decir, pero los ojos no le caben en la cara, intentamos enseñarle a montar, esta claro que el chico no esperaba esto ni en sus mejores sueños.

Reanudamos la marcha y Potty pincha, la verdad es que es una raja en la cubierta en toda regla, llegamos a Foum-Zguid reparamos y  compramos pan, para “adornar” nuestra primera barbacoa.

Nos aplicamos  a la pésima pista que nos llevara al  lago Iriki y al resguardo de las dunas plantaremos el campamento.

Tenemos otro pinchazo en esta ocasión es Metra que prácticamente ha arrancado un taco a la rueda, cambiamos la rueda y en diez minutos en marcha.

Mientras unos preparan las tiendas otros buscan leña, encuentran algo, aunque no demasiado.

La parrilla esta en marcha, mientras “Chef  Robert” nos prepara “sus delicatesen” algunos nos apretamos un mus animados por un “cubata”.

La cena sobresaliente en calidad y cantidad, (personalmente las morcillas y las chuletillas merecían una matricula de honor) la velada se alarga como siempre charlando de mil cosas y por fin nos vamos a dormir, a los cinco minutos "la sinfonía de ronquidos en do menor” es tremenda por lo que Javi decide inaugurar la especie de mesa separadora (a modo de cajoneras) que hemos  instalado en el Toy para pasar la noche y parece que funciona, porque al dia siguiente nos dice que ha dormido como un “bendito”.

 

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Martes 18-03-08

  

Un frugal desayuno, recogemos el campamento, bajamos presiones y a las dunas de cabeza.

El Erg Chegaga esta espectacular vamos avanzando lentamente y la primera atascada se produce, Metra esta enganchado, paleo, planchas y sale no sin un buen rato de trabajo.

Continúa el carrusel de dunas, lo estamos pasando de cine, ya estamos en medio de las dunas más altas del erg a unos 477 metros sobre el nivel del mar y a punto de salir a las dunas más pequeñas que nos sacaran definidamente del erg hacia el río de arena.

Gabi esta subiendo una duna y se engancha en la cresta, da marcha atrás y por la emisora le grito que tenga mucho cuidado pues tiene un “gua” a su derecha, que le podría hacer volcar, mi aviso ha llegado lo suficientemente pronto para evitar el vuelco, pero demasiado tarde para evitar la fea inclinación lateral en que se ha quedado.

Estudiamos la forma de sacar el coche y la cosa no esta fácil.

Tirando hacia atrás podemos hacer volcar el coche definitivamente, pues la ladera de la duna es muy inestable, lo intentaremos de frente.

Paso con el coche a la duna siguiente doy la vuelta dentro del gua no sin dificultad y encaro el coche y el winche al  Toy de Gabi.

Se esta levantando viento y la arena se empieza a meter por todos los poros del cuerpo y además caen cuatro gotas.

Enganchamos el winche pero no hay forma de mover el coche ni un centímetro, metemos la polea reductora y ahora si pero el coche sigue con intención de volcar.

Para entonces el viento se ha convertido en una tempestad  y la arena corre loca de un lado a otro es una tormenta de arena en toda regla, tan brutal como no nos la podriamos  imaginar ni en nuestras peores pesadillas.

En medio de ese caos de viento y arena Javi encuentra la solución Nuestro amigo Potti tirara por detrás del coche atascado y yo iré soltando del winche asegurando la maniobra. Lo hacemos y funciona, para que os hagáis una idea de la inclinación lateral el rescate se hizo sin que los ocupantes estuviesen dentro del coche de Gabi, evidentemente por motivos de seguridad y es que de verdad que pintaba mal.

Nuestros compañeros llevan más de una hora esperando en una zona plana y nos reunimos con ellos. La tormenta de arena esta adquiriendo unas dimensiones salvajes los coches parados se mueven como si fuesen maquetas de plástico y a cinco metros no se ve absolutamente nada.

Seguimos parados esperando que aminore la tormenta pero esta no amaina de modo que con todas la luces (que no sirven para nada) encendidas y a base gps, todos los tracks que tenemos y mapa Javi y yo empezamos a buscar la salida hacia el río de arena.

Solo se adivinan los contornos de las dunas que tenemos delante y solo cuando estas encima de ellas. Con paciencia vamos buscando los pasos que intuimos más fáciles y tras un buen rato de pelea con este paisaje tan hostil llegamos al río de arena, y a la pista que nos llevara a Zagora. Han sido cerca de dos horas de lo más intenso que he vivido en Maruecos, pero ha merecido la pena y es que somos un poco "masocas".

Restauramos las presiones a los neumáticos en medio del vendaval que no tiene intención de “bajar el pistón” y a Zagora. La pista a ratos mejor y a ratos peor, nos lleva al Oasis Sagrado.

Gabi nota algo raro en el coche, paramos a echarle un vistazo y nos encontramos con el pastel de que ha roto los dos amortiguadores delanteros, tiran aceite por un  reten, tan solo tienen 3.000 kilómetros, después de otro rato de pisteo salimos a carretera.

El Reda de Zagora está hasta la bandera, nos vemos y nos deseamos para dejar los coches dentro del recinto del hotel.

Una ducha y por el desagüe se va la arena de medio Chegaga, que nos hemos traído en el pelo y en la piel, en los zapatos o en la ropa. Los coches  están  aun peor que nosotros,  sobre todo por dentro, pero mañana los limpiaremos en “El Gordito”. De todos modos  “sarna con gusto no pica” y a esto venimos ¿o no?

Cenamos y a dormir que estamos muy cansados por que el dia ha sido agotador.

A pesar de que tenemos amortiguadores de recambio Gabi no esta por la labor de cambiar sus amortiguadores y que luego en la tienda donde los puso le vengan con problemas, por lo que decide que al dia siguiente  no hará nuestro recorrido por pista, si no por carretera. De manera que nos veremos en el Chergui en Erfoud en un par de días. Lógicamente Cesar y Potti integrantes con Gabi del equipo Brunico se quedan con él y aprovechan para hacer ese turismo que nosotros a menudo nos perdemos.

 

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Miércoles 19-03-08

 

 Desayunamos fuerte, y es que la señora que prepara las tortitas en el buffet del hotel las hace de cine. No somos los únicos que lo hemos notado y la buena señora tiene trabajo en abundancia, se llega a formar una cola de media docena de personas.

Salimos y nuestra primera visita es para Mohamed “El Gordito” ya sabes, si llevas su pegatina en el coche, este coche ganara unos 10 caballos  extras de potencia ¡menudo personaje! este Mohamed.

Limpiamos filtros que están “pletóricos” de arena y un manguerazo de aire a presión por todo el coche y queda “niquelado”. Por su parte a Metra le dicen que su rueda pinchada  (a la que se le había arrancado el taco) esta ”muerta”  no tiene arreglo de modo que pone la sexta rueda en esa llanta y todo en su sitio.

Algunas compras, pan ,agua y recuerdos y en ruta.

Encontramos la pista que bordea el Draa y nos  encaminamos al sur, para luego tomar oeste, llegamos a estar a unos pocos kilómetros de Argelia.

Otra vez el viento y la arena que se mueve con él nos acompañan. Llega la hora de comer y buscamos refugio en un albergue, aún asi algunos ni siquiera nos bajamos del coche para comer pues (como luego nos confirmaran los que salieron) comieron todo rebozado con arena. El desayuno ha sido fuerte, asi que podemos aguantar el tirón hasta la cena. una cerveza y un puñado de anacardos nos sirven de comida.

Nos ponemos en marcha y ahora es Metra el que nota algo raro en el coche, paramos y efectivamente ha roto el amortiguador delantero izquierdo, el vástago esta limpiamente cortado a la altura de la rosca. Como lleva repuesto no hay problema para cambiarlo, el problema es el viento y la arena que nos siguen castigando sin piedad.

Buscamos otro albergue de los que abundan por esos parajes, pasan los kilómetros y  por fin encontramos uno, nos metemos dentro y al refugio de sus paredes de adobe Metra cambia el amortiguador en un plis-plas ¡que mañoso es este chico!

El dueño del albergue un gigantón que exhibe un diente de plata al sonreír nos enseña las habitaciones, tienen luz y agua, de lo que se siente muy orgulloso (no es para menos) y toneladas de arena por todas partes y es que esta claro todo no se puede tener, dormiremos enfundados en nuestros sacos de dormir además nos deja un sitio perfecto para hacer la barbacoa. No nos lo pensamos dos veces y por unos pocos dirhams fuera se quedan el viento y la arena y dentro nosotros y nuestra barbacoa.

Cortamos un poco de leña y preparamos un buen fuego, mientras se hacen las brasas nos jugamos unas partiditas de mus y “Dios reparte suerte” todos ganamos alguna.

Llega la hora de la cena y de nuevo “Chef Robert”  nos deleita con sus creaciones y por si fuese poco el dueño del albergue nos ha hecho pan, esta calentito y es delicioso, por más que le insistimos en que comparta mesa con nosotros (tenemos chuletas de cordero que podría comer) se niega y tan solo nos acompaña mirándonos sonriente, al final nos trae un puñado de plátanos y un te a la menta, este altísimo marroquí es todo un crack. lastima que no hable algo mas de francés o español ,pues seguro que nos podría contar cosas interesantes. La velada se eterniza y nos vamos a la cama con un “semi melocotón” que nos hace ver la vida de otra forma.

 

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Jueves 20-03-08

 

De nuevo nuestro amigo, el dueño del albergue ,nos trae pan recién hecho para desayunar y te, esto son ganas de agradar y lo demás monsergas.

Partimos camino de Erfouz cruzamos algunos chotts y circulamos por valles rodeados de montañas de todos los colores, algunas de ellas cubiertas de arena. Son pistas cómodas y a veces incluso rápidas

Por fin llegamos al Erg Chebbi, circulamos un trecho por el río de arena y plantamos un mini campamento para comer, lo hacemos asediados por una multitud de moscas lugareñas, que están barruntando la tormenta que se avecina. Terminamos de comer y nos marchamos a nuestro hotel El Chergui por el río de arena.

Nos ponemos en marcha. Una parada para hacer una foto, otra para dejar pasar a un “energúmeno” que debe venir a 100 Km./hora por el río de arena y en un momento Los Escuderos estamos “fuera de comba” no escuchamos a nuestros compañeros por la emisora de modo que tiramos hacia los puntos que tenemos en el  GPS hasta salir a carretera, una vez en ella no sabemos si esperar o continuar. Decidimos esperar unos minutos pero después tomamos la decisión de continuar, pues todos nuestros compañeros saben que esta zona la conocemos bien y  suponemos que se imaginaran que no estamos perdidos.

Llegando a Erfouz paramos en una gasolinera para poner gasoil y soplar un  poco el filtro del aire, de paso le damos un vistazo al coche, para asegurarnos que todo va bien, asi descubrimos que tenemos los dos pasos de rueda rajados, sabíamos que esto podía ocurrir, se trata de un mal endémico de estos Toys, pero la verdad no terminas de creértelo cuando lo ves.

Llegamos al hotel donde el equipo Brunico nos aguarda, les comentamos el disgusto que traemos por el tema de los pasos de rueda rajados. Por si acaso miran en sus tres Toyotas iguales al nuestro… los pasos de rueda de dos de  tres coches están también rajados.

Una ducha, una buena cena y una reunión, para ver que hacemos al dia siguiente. Los que tienen los coches en buen estado Alberto, Luis y Carlos harán las dunas de Chebby , el resto con los coches “tocados” haremos el río de arena por el lado este- sur en plan conservador, pues no sabemos el alcance de la avería  si sometemos al coche a mas presión, nos tememos que en una “amorrada” frecuente en las dunas los pasos de rueda se abran como melones y lo que ahora es una raja se convierta en algo peor.

Nos vamos a la cama francamente disgustados, pero asi es la aventura y hoy nos ha tocado a nosotros bailar con la fea.

 

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Viernes 21-03-08

 

Por la noche ha llovido abundantemente y el dia amanece  nublado y con un fuerte viento. El equipo que hará las dunas ha salido ya hace más de una hora del hotel y nosotros que tenemos menos trayecto lo hacemos algo más tarde.

Nos encaminamos al punto de encuentro, que es la salida del oasis de Oubira que se encuentra en el centro de este erg.

Paramos unos minutos para ver la gran cantidad de agua embalsada en la parte norte del erg consecuencia de las últimas lluvias torrenciales.

Con puntualidad “inglesa” nos encontramos con nuestros amigos que están eufóricos pues han encontrado una arena en las mejores condiciones para circular con los coches, es la 1,30 pm y todos vamos con forros polares en El Erg Chebbi y en Semana Santa, en fin algo muy especial , vamos un frío que pela.

Estamos reponiendo las presiones a los neumáticos y comienza a llover, primero suavemente y al poco es una cortina de agua. Nuestros planes de comer en el campo no sirven, buscamos un albergue que nos de cobijo.

Ali “El Cojo” nos da refugio en una haima y allí comemos, hace frío , el viento no para y la lluvia es constante.

Terminada la comida nos ponemos en marcha en medio de un barrizal increíble. Los Brunico se van directamente por carretera al hotel y nosotros llegaremos por una pista absolutamente embarrada que hace que los coches caminen perpendiculares al sentido de la marcha y es que el suelo es prácticamente hielo, se están formando escorrentías de cierta entidad y vadeamos algunos riachuelos que se han formado en las ultimas dos horas, impresionante, venimos buscando arena y encontramos barro y en cantidades masivas, ponemos los coches llenitos de barro  y disfrutamos plenamente de esta magnifica y nueva sensación que nos ofrece el desierto.

En el hotel y después de cenar en su buenísimo  buffet nos llegan malas noticias, Midelt por donde tenemos que pasar mañana esta cortada por la nieve, barajamos otras opciones pero todas pasan por hacer unos cientos de kilómetros de más. Mañana veremos que se puede hacer.

 

 

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Sabado22-03-08

 

Las noticias son esperanzadoras parece que las maquinas quitanieves han efectuado su trabajo y al menos  la zona por la que nosotros pasaremos esta despejada.

Tras un completo desayuno partimos, nos espera una etapa todo carretera muy pesada y gracias que podemos pasar al otro lado del Atlas. Durante todo el camino los paisajes son un lujo para la mirada.

A medio día hacemos una parada en El Hajeb y comemos unos pinchos y una kefta muy buenos disfrutando plenamente del ambiente marroquí alargamos un poquito la sobremesa pero es que se está muy a gusto en aquella terraza.

Llegamos de noche a la frontera y en poco más de media hora la pasamos. Nos vamos a nuestro hotel  el Tryp Ceuta, nos indican donde esta el parking e intentamos meter los coches y digo intentar por que Alberto rompe su batería de focos que lleva instalados en el techo contra el tubo del aire acondicionado, por exceso de altura, y todo para nada pues no hay sitio donde aparcar. En la planta de arriba y tras mil maniobras logramos aparcar tres coches en un espacio como para salir en una revista de record.

El hotel nos habilita una de sus áreas de reposo para degustar unas pizzas que nos ha encargado Angelica ya que incluso el bar del hotel esta cerrado.

Nos vamos a la cama que mañana el día sera también largo. Cuando estamos entrando en la habitación nos llaman de recepción tenemos que mover los coches pues el camión de la basura no puede acceder a los contenedores, nuestros coches le impiden el acceso. Otra vez a mover los coches para que puedan sacar la basura y son las 2 de la madrugada estamos del Trip Ceuta hasta las narices.

  

Domingo 23-03-08

 

Madrugamos para tomar el primer ferry y de nuevo el Tryp Ceuta nos sorprende desagradablemente cobrándonos 12 eurazos por el parquing de cada coche. Le pregunto al de recepción (con mucha sorna) si hacen descuento a los que hemos tenido que mover los coches a las dos de la mañana, pero solo emite un ruidito gutural y se enfrasca en su ordenador. No volveremos a este hotel eso lo tengo claro.

En la cola del ferry nos encontramos con Manu de Kadejoteros , que hace el viaje con su padre de copiloto, también están Ricardo y Alba con Nacho, Anai y Agus. ellos han tenido aún más problemas que nosotros, de cinco coches vuelven dos  por sus medios y el resto en grúa.

Desayunamos en el ferry y en cuanto ponemos las ruedas en tierra nos vamos para casa.

El primer atascazo lo encontramos en Málaga, más de dos horas para hacer unos pocos kilómetros, es desesperante. Llega la hora de comer y estamos a tan solo 20 kilómetros de Noalejo  de modo que les hacemos una visita. Luego la autovía se despeja y hasta Valdepeñas, allí encontramos  otro atascazo pero de repente todo se aclara y llegamos a Madrid, cansados, pero a una hora decente.

Como siempre un viaje que ha superado todas nuestras expectativas, es cierto que hemos tenido más averías que todos los anteriores viajes juntos, pero asi es este juego.

Ya estamos deseando volver ,con suerte no esperaremos todo un año … tal vez sea antes.