El Winche



 
 

 

     Hemos decidido instalar esa potente herramienta en nuestro coche. Lo primero que debemos averiguar es que capacidad de arrastre necesitamos, y pasa por multiplicar por dos, aproximadamente, el peso de nuestro vehículo. Parece excesivo, pero no lo es, tenemos que tener en cuenta que el valor nominal de este arrastre, que figura en los catálogos de los winches, es aplicado a la primera capa del tambor y a medida que vamos recuperando cable, este valor disminuye en un 10% en cada capa. Además, imaginemos que estamos empanzados en un buen barrizal,  la succión que éste hará de nuestro coche hará que su peso se multiplique por dos.

    Lo siguiente será averiguar qué marca de winch podemos instalar. Algunos coches sólo homologan una marca en concreto (por ejemplo, Galloper sólo puede instalar Warn). Tras pagar al concesionario la autorización del montaje en el vehículo, ya podemos comprar e instalar nuestro winch, para más tarde homologarlo en la ITV de turno.

    Ya tenemos nuestro winch instalado. Debemos ir a un lugar donde podamos desenrollar el cable, desembragamos el winch y soltamos el cable, excepto cinco o seis vueltas que dejaremos enrolladas en el tambor, esto es como medida de precaución ya que el tornillo que fija el cable al tambor no aguantaría la tensión que vamos a generar. Utilizando el mando embragamos el winch y empezamos a recuperar siempre con tensión  remolcando a otro coche, o a nosotros mismos y ayudados por alguien que guíe el cable, vamos enrollando  cuidando que no se muerdan las vueltas, de esta forma evitaremos dañar el cable. No debemos permitir que el cable entre de flojo o desordenado en el tambor, seguro que se dañaría Mientras estemos remolcando el motor del coche deberá estar a unas 2000 r.p.m. que nos garantizan que el alternador esté cargando la batería que en esos momentos estará haciendo un esfuerzo importante. 

    Siempre que remolquemos debemos enfrentarnos al ancla o vehículo que desatasquemos lo más posible para que el cable entre perpendicular al tambor y para que al ángulo de tiro no sea excesivo, más de 20º significa que estamos perdiendo parte de nuestra potencia.

    Cuando manipulemos el cable, deberemos hacerlo con guantes pues algunos de los hilos que lo componen pueden romperse y producirnos un corte o dolorosos pinchazos. También cuando estemos recogiendo los últimos metros de cable después de un rescate, nunca acercaremos las manos a menos de un metro de los rodillos, podríamos engancharnos una mano, con consecuencias desastrosas.

TÉCNICAS DE RECUPERACIÓN

    Si somos nosotros mismos los que nos hemos quedado, buscaremos un punto donde anclarnos, un árbol, una roca, incluso si es en el desierto podemos enterrar la rueda de repuesto. Una vez localizado el ancla empezaremos a desenrollar cable, cuanto más mejor, (siempre  dejando 5 o 6 vueltas en el tambor). Si nos anclamos a un árbol, es necesario poner una eslinga alrededor del mismo para no dañar su corteza. Una vez enganchados, tensamos un poco el cable y ponemos sobre éste una manta o un chaquetón con objeto de que si el cable se rompe, por un exceso de tensión, no salga volando y destroce lo que pille a su paso. Volvemos a nuestro coche, engranamos primera reductora para ayudar al winch en su trabajo y comenzamos la recogida del cable. En principio, con esto debe ser suficiente para la mayor parte de casos.

    Puede ocurrir que realmente estemos hasta los ejes y que el barro nos esté literalmente chupando y vemos claramente que el winch es incapaz de recuperar, aún no estamos vencidos, es el momento de recurrir a la polea de reenvío,(algunos winch vienen con ella de serie) con ella lograremos casi duplicar la potencia de tiro de nuestro winch, eso sí, a costa de hacerlo más despacio, pues también nos divide por dos la velocidad de recogida.

    Una vez pasado el cable por el interior de la roldana de nuestra polea, la engrilletamos a la eslinga para volver con el gancho a nuestro coche  y realizar el reenvío. Volvemos a engranar la primera reductora, aceleramos y vamos recogiendo cable, esta vez seguro que sale.

    Si tenemos que ayudar a otro vehículo, en principio, la técnica es igual. Debemos tener en cuenta la comunicación con el otro coche bien por la emisora o por gestos. El coche remolcado debe quitar el freno de mano y engranar la velocidad que corresponda para ayudar. Por nuestra parte, pondremos el freno de mano y calzaremos nuestro coche con algún tronco o piedra para evitar ser arrastrados. Nunca insertaremos una velocidad, pues podría dañar nuestra mecánica.

    Con el uso combinado de polea y eslinga podemos variar los ángulos en los que podemos recuperar otro coche. Lo podemos hacer en ángulo recto, rescatando un coche que esté delante o detrás nuestro.

    Tener que subir  una cuesta lo suficientemente larga como para que el cable de nuestro winch sea corto puede ser otra situación. En este caso tenemos dos soluciones, un cable de extensión, o hacer la cuesta en varios tramos y en cada tramo eslingar nuestro coche a un árbol, piedra, etc. volver a desenrollar el cable y empezar de nuevo.

    Ten siempre en cuenta que:

1.      Nadie debe permanecer en las inmediaciones del cable.

2.      Sólo una persona dirigirá la operación.

3.      Siempre llevaremos guantes.

4.      Si vemos que el winch no recupera estudiar otras alternativas de tiro.

5.      No sobrecalentar el motor del winch con una utilización prolongada (recurrir a la polea).

6.      Después de una recuperación, no parar el motor del coche, dejarlo siempre en marcha para que la batería se recupere.

7.      Enfrentar lo más posible el ancla con el winch para un buen enrollado del cable.

8.      No permitir que el cable se enrolle de forma desordenada y que siempre lo haga con tensión.

9.      Siempre que se pueda utilizar la polea, el motor trabaja más cómodo y consume menos batería.

10.   Antes de empezar una maniobra, piensa si hay otra forma de hacerlo mejor.